Capítulo 1: El Cielo Antes de la Tormenta
Hola a todos.
Mi nombre es Alisha Belmont.
Solía ser una chica alegre, de esas que sonríen sin miedo, que creen que el mundo tiene más belleza que oscuridad. Nací en una familia de clase media, en un pueblo donde todos conocían a todos. Mi infancia fue un paraíso sencillo: juegos en el jardín, meriendas con mis padres, canciones que mi madre cantaba mientras cocinaba.
No me consideraba hermosa, pero los demás parecían pensar diferente. Decían que tenía un cuerpo de ensueño, buenas caderas, labios carnosos y unos ojos azules como el cielo de una mañana despejada. Yo no le daba importancia. Nunca fui de presumir, porque en mi corazón lo que realmente valía eran otras cosas: el amor, la libertad, los sueños.
Pero todo cambió al cumplir los dieciocho.
Mi vida, perfecta en su sencillez, dio un giro que ni la peor de mis pesadillas podría haber anticipado.
Fui obligada a comprometerme. No por amor. No por decisión propia. Sino por una amenaza que envolvía no solo mi destino, sino también el de mis padres. El hombre que debía casarse conmigo no me conocía, no me amaba. Y sin embargo, su padre dijo que si no era de él, no sería de nadie.
Una sentencia absurda. Cruel. Inaceptable. Pero real.
Y en esta época… en este siglo donde se supone que somos libres, donde se nos permite elegir… a mí se me arrebató esa libertad con una sola palabra: "Obedece."
Aceptamos. Por miedo. Por sobrevivir. Porque preferíamos respirar a ser mártires.
Pero desde ese día, dejé de ser Alisha.
Y comencé a convertirme en algo más:
Una fugitiva.
Una prisionera con rostro de princesa.
Una joven que empezaba a aprender que no siempre puedes huir del monstruo…
…a menos que primero aprendas a ser uno.