Cuando Anna regresó a dónde estaba Arturo le dijo sonriente que ese lugar le encantaba, en verdad se encontraba en una excelente ubicación, cerca había un jardín de niños y ya sabía cuál habitación podrían adaptar para su hija, aun así, verían al menos otras dos casas para saber si esa era realmente la indicada. Gustavo les explicó que cerca había un centro comercial, muy buenos restaurantes e incluso dos de los clubes más cotizados de la ciudad, como también un club gay. Arturo trató de ignorar eso último, mientras que Anna lo escuchaba atenta sin comprender cuál era la verdadera razón para mencionarlo; luego de que Arturo viera las habitaciones y ambos terminarán de recorrer la casa, fueron a ver las otras dos casas que se encontraban a tan solo a unas manzanas. Después de observarlas

