22. Animal salvaje POV Magnus La oficina se queda en silencio. La puerta aún vibra levemente por el golpe seco con el que Stella la cerró, y durante unos segundos nadie se mueve. Ni Claudio. Ni yo. Es como si el aire se hubiera vuelto más denso, como si la tensión se hubiera quedado atrapada entre estas cuatro paredes. ¿Qué demonios acaba de pasar? Aprieto la mandíbula, sin apartar la mirada de la puerta cerrada. —Señor… creo que la señora está molesta. Giro el rostro hacia Claudio con una lentitud peligrosa. Lo miro como si quisiera ahorcarlo con mis propias manos. ¿Cree que no me di cuenta? —¿Qué pasa con Laura? —pregunto, cortante. Claudio se recompone, acomodándose el saco antes de responder. —Al parecer sabe más de lo que indicó en el currículum. Su antiguo jefe la colocó

