La sala de emergencias era un verdadero caos, un caos tan hermoso para todos los médicos cirujanos que entraban y salían del quirófano, con casos increíbles e inimaginables aunque también había los casos tristes con muchos familiares que habían perdido a sus personas favoritas y queridas en la vida por un accidente horrible. Lo peor de esas situaciones para un médico era darles las noticias malas. Esa noche y gran parte de la madrugada fue por completo una locura para Damien, como jefe del hospital y de los cirujanos debía organizar el tablero de cirugías pero también llevar a cabo las suyas, ni hablar de la burocracia que le esperaría al día siguiente ya que los investigadores estaban ansiosos de conocer las declaraciones de todos los sobrevivientes del terrible accidente. Para su for

