El silencio habrá durado segundos, pero fueron los suficientes para que el momento se comenzará a poner tenso aunque para sorpresa de Anna, Damian tomó una de sus manos y de lo llevó hasta sus labios besándolo suavemente con mucha delicadeza y ternura. Luego no despegando sus ojos de los de ella dijo. — Tienes razón madre, había estipulado esa regla porque nunca quise involucrarme con compañeras de trabajo para luego tener problemas, aunque Anna es sin lugar a dudas especial y única. Es la mujer que había estado esperando para mi desde siempre y puedo asegurar que es la mejor decisión que tomé en mucho tiempo. Al escuchar su confesión y ni más ni menos que frente a su madre, Anna no pudo evitar sonreír muy alegre y con cierta tranquilidad que había invadido su cuerpo como una oleada cá

