Perla entró a su casa y vio a sus padres sentados en el sofá, la esperaban. Su mamá se veía nerviosa y su papá, enojado. ―Hola, ¿qué pasa? ―Siéntate ―le ordeno su papá con un tono que no permitía réplicas. Perla se puso roja. ―¿Pasó algo? ―Hija, ¿de dónde vienes? ―le consultó su madre con algo de susto. ―De la casa de una compañera, ¿por? ―¿Quién es esa compañera? ―Marcia, estamos haciendo unos trabajos juntos, ¿te acuerdas de que te conté, mamá? Teníamos que hacer un trabajo, tenemos que hacer un trabajo. ―¿Esos son los compañeros para todo el semestre? ―Sí, ellos. Fuimos a la casa de ella, que vive por El Trocadero. ―¿Y por qué no nos avisaste? ―Porque fue una decisión de última hora, la biblioteca estaba llena y no teníamos donde estar. ¿Por qué? ―Te fui a busc

