Dos meses más tarde, se celebraba la boda más esperada del año, la del hijo del rey de los gitanos. Llegaron paisanos de varios otros campamentos al matrimonio, el que duró diez días. Al quinto día, Mirko vio a Melalo que rondaba por allí. Salió a su encuentro. ―¿Qué buscas, Melalo? ¿Acaso quieres incendiar el campamento otra vez? ―Solo vine a ver la caída del rey. ―¿La caída del rey? ―Su hijo se está casando con una desertora. ―Perla no es desertora, es más gitana que muchos otros que conozco. ―Vadim nunca ha merecido ser rey. ―Ándate, Melalo, no hagas problemas, si pretendes regresar, nuestra gente no tendrá piedad de ti, si te dejamos vivo fue gracias a nuestro rey, créeme que muchos queríamos terminar contigo como tú lo hiciste con nuestros padres. Melalo maldijo en
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


