La última semana de clases pasó rápida, solo iban a dar exámenes o a ver sus notas, ya clases casi no tenían. Perla sintió que esa semana fue muy larga. Y se venían dos en las que las posibilidades de ver a Branko serían mucho menores. En realidad, en toda esa semana no se habían visto y la joven se sentía muy triste, casi no comía, pasaba en su habitación, sus padres estaban muy preocupados por ella. El último día de clases, en vez de irse a su casa, se dirigió al campamento. Quería, necesitaba saber de Branko. Quizá se había enojado por no poder estar juntos por culpa de su papá. ―Chai, ¿qué hace aquí? ―Mirko fue el primero que la encontró. Ella no contestó, solo se le quedó mirando con los ojos muy abiertos, sabía que ella no era bienvenida y que a él no le era agradable verla. M

