Baldrick. El momento ha llegado y con ello se acerca mi coronación como el amo y señor de todo este sucio lugar. El aire frió mueve mi cabellera indicándome que mi enemigo se aproxima. Uno… Dos… Tres… Cuatro… Cinco… -Abalam.- la voz de Asmodeo retumba en el aire. -Eres lento padre. Te tardaste cinco minutos en llegar.- dije sonriente. -¡Me importa un carajo lo que digas! – Estaba muy molesto.- ¡¿Explícame porque carajos asesinaste a Gabriel?! -Mmm, es simple… me caía mal. -¡Hijo de puta! -Así es, soy un hijo de puta que ha estado planeando tu caída desde el mismo momento que pise tu reino. -No sabes lo que haces.- negó con la cabeza. -Me temo que en eso te equivocas, se perfectamente lo que pasara a continuación. -Asesinaste a Gabriel y es obvio que absorbiste su energía, e

