-¿Baldrick? - Albert me llamaba muy a lo lejos.- Baldrick ¿estás bien? Por una extraña razón mi mente se quedó en blanco en cuanto nos sirvieron la cena. Ya no recuerdo el sabor de los alimentos y para ser sincero no tengo mucho apetito. -Estoy bien panadero, deja de joder.- dije un poco molesto. -Te ves diferente hermano. -Esta diferente Albert.- dijo Emma casi en un suspiro. -¿Cuánto tiempo? - recargue ambos codos en la mesa e incline la cabeza -Casi tres años.- dijo Christian. > -No sabes cuánto te extrañe.- dijo Albert. -Todos estamos felices de tenerte en casa.- Emma sonreía de oreja a oreja.- Pero, por favor Baldrick, cuéntanos todo. -El infierno no es un tema de conversación en la mesa.- dije sin mirarla. -Si mi señor no quiere hablar, lo hare yo.- dijo Salem con una s

