Las patas de Charlie se doblaron dolorosamente por la fuerza del aura del otro lobo y gimió, sin fuerzas ya para resistirse. Adrian notó que el aura de Omar se extendía y algunos de los guerreros comenzaban a tener problemas para resistirse a ella. En un pestañeo, Alfa tomó el control y de un salto llegó hasta el medio del campo y encaró a Omar. No podía permitir que otro alfa sometiera a sus lobos. Sabía bien que esa no era la intención de Omar, pero debía detenerlo. Le dio un gruñido de advertencia y por un momento el joven no reaccionó. Alfa dio un paso al frente, liberando su propia aura y de inmediato, Omar retrajo la suya, pero se mantenía alerta a los movimientos de Charlie. - La pelea ha terminado – dijo Larsen uniéndose a ellos en el campo – Charlie ha sido sometido – miró

