—No estoy jugando. Me disculpas con tus padres, pero tengo un compromiso importante que no puedo aplazar. El sábado me iré con unos amigos. Gruñó molesta. —Cancélalo, no puedes dejarme sola mañana. Ladeé la cabeza. —De verdad se sale de mis manos, es demasiado importante para mí, debes entenderlo. Seguí mi camino ignorando sus gritos y reclamos. Estaba molesta, pero no era el hecho de que me fuera, sino de tener que inventarle algo a sus padres. 31 de diciembre… Desde que se levantó insistió en lo mismo, le dije que no iba a cancelar nada, no me apetecía ir a fingir algo que ya no éramos. Se molestó, me dijo que yo no podía hacerle algo así. Antes de irse a trabajar me dijo molesta; cuando llegue en la tarde espero que estés aquí para irnos a casa de mis padres, no pienso discu

