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1359 Palabras
— Jinyoung... Pasé el día entero con Yugyeom y yo sólo...  — ¿Estás así porque no le dijiste la verdad?  Tn volvió a negar con la cabeza.  — Para ser honesto, me siento aliviado. Sé que está mal mentirle, es nuestro amigo, pero también creo que es una locura.  — Jinyoung, no se trata de eso. Es peor.  — Entonces habla. ¿Por qué me besaste? No volveríamos a hacerlo nunca más. Estamos complicando más todo.  La situación comenzaba a fastidiarme. Ella sólo me miraba intentando decir algo más, pero al final no lo hacía. Desviaba la mirada y se quedaba en silencio.  — ¿Tienes idea de lo difícil que es para mí? —Pregunté. Me arrepentiría más tarde. Estaba hablando desde el enojo- Deja de llorar. Acordamos algo, tn. Hoy viernes, me besas y mañana harás lo mismo con él, porque dices que no es correcto. ¿Estás jugando conmigo?  — Sabes que yo no haría algo así. ¿Sólo piensas en ti? Me levanté y abrí la puerta para que ella se fuera a casa.  — Siempre he pensado en ti. Intento hacer lo correcto, ayúdame.  Ella caminó hacia mí.  Sólo quería que se fuera.  — Así que si no vas a decir que quieres estar conmigo, entonces ve a casa y mañana continuemos como si nada hubiese pasado.  +  Tn volvió a casa y no volvimos a hablar por dos semanas.  Ninguno buscó al otro. Era lo mejor, debíamos pensar. Lo más difícil era ignorarla en la escuela, pero a mitad de la segunda semana lo acepté.  El viernes me salteé una clase para volver temprano a casa. Estaba cansado y aburrido. Fue una estupidez. Me agarró la segunda tormenta fuerte de la semana y llegué completamente mojado y helado.  Mis defensas no eran las mejores, así que cuando llegó la noche, la fiebre subió.  Intenté levantarme de la cama muchas veces, con cada intento, me ganaba un golpe por caer al suelo.  Estaba muy débil y necesitaba bajar mi fiebre, así que le envié un mensaje a mi mejor amiga. Después de todo, no estaba acostumbrado a no tenerla. Teníamos la misma edad, pero ella siempre me había cuidado como si tuviese la responsabilidad de hacerlo.  Yo:  Por favor, ven a mi casa. Me siento muy mal. Para mi sorpresa, ella tardó más de cinco minutos en responder.  Tn:  ¿Qué sucede?  Yo:  ¿Estás ocupada? Tengo mucha fiebre y me mareo cuando me levanto.  Tn: De acuerdo, ya voy.  El último mensaje me hizo sonreír. Aún le importaba un poco al menos.  Me tapé aún más con mis frazadas porque el frío era cada vez peor. Estaba quedándome dormido cuando oí pasos en las escaleras y alguien abrió la puerta.  — ¿Qué hace él aquí? —Pregunté apenas vi a Yugyeom detrás de mi mejor amiga.-  — Él estaba conmigo cuando me pediste que viniera, quiere ayudar. —Dijo tn. Me quité una frazada para mirarla con odio- — No te he invitado, gracias. Vete. —Solté. Ni siquiera hubiese considerado decirle algo así en mis cabales.-  — No te preocupes Yugyeom, él se pone un poco extraño cuando tiene fiebre. Por favor, ve por un poco de agua fría y un paño. Yugyeom asintió y bajó corriendo las escaleras. Tn se acercó a mi y volví a sonreír. Ella tocó mi frente y yo su mano.  — Oye, ¿te quedarás conmigo, no?  — Te bajaré la fiebre y me iré.  — ¡¿Por qué?! ¡Siempre te quedas conmigo!  Comencé a montar una escena como niño de seis años. Incluso, hice puchero.  No es que estuviese delirando, pero tenía la sensación de estar soñando y no podía controlarme.  Ella sonrió y negó con la cabeza. Se veía hermosa.  — Qué linda eres, tn. —Solté- — Esta es mi parte favorita de tu enfermedad, actúas como un niño... Pero drogado.  — Pero es verdad. Siempre me ha gustado verte con el cabello suelto.  — Jinyoung, cierra el pico y descansa. Me encargaré de todo.  Yugyeom estaba en el cuarto, pero no noté el momento en que regresó. Ella pudo unos paños fríos en mi frente y mejillas unos minutos. — ¿Quieres que prepare algo para comer, amor? —Preguntó Yugyeom-  — No, gracias. Estoy bien. —Respondí. Ambos comenzaron a reírse.  — Jinyoung, le decía a Tn.  — ¿Y quién te dio permiso de decirle amor a mi novia? —Esta vez, sólo Tn río, y muy nerviosa-   — Jinyoung, tal vez deberíamos ir al médico. —Sugirió el flaco de dos metros-  — Sólo estoy bromeando —Solté-. Yugyeom recibió una llamada algunos minutos más tarde y tuvo que irse. Antes, intentó besar a Tn. Y digo intentó porque hice todo para evitarlo.  — ¡No dejaré que sigas besándola! —Le grité, mientras le tiraba con todo lo que encontraba en mi cama-  Tn no encontró la forma de calmarme. Yugyeom seguía mirándome fijo y muy mal.  — No la toques. Estoy harto de que la beses frente a mí.  — Jinyoung, ¿estás hablando en serio? Te estás pasando.  — Yugyeom, por favor, vete. ¿No ves que está delirando?  — Cada vez que tú te acercas te sonríe y acaricia tu cabello pero a mi me grita, ¿Ves la diferencia?  — Me encargaré de él.  — Oye Jinyoung, mira como beso a tu novia.  Yugyeom habló fuerte y claro. Luego, besó a la fuerza, a mi amiga.  Me senté en la cama, pero no dije nada porque a ese punto ya estaba demasiado confundido.  Yugyeom se fue y tn se sentó a mi lado. Ahí es cuando aproveché.  Tomé su rostro y la besé ansioso. Incluso, mordí su labio inferior.  — Ya, olvidemos el acuerdo. Necesito estar contigo. —Dije.  Ella me empujó, pero yo insistí besando su cuello y apretando su cintura. Hasta que me gritó, y me detuve.  — Bajaré. Volveré a controlar la fiebre en una hora.  La había cagado. Tn dejó la habitación muy enojada y nerviosa.  Cuando desperté, ella dormía sentada en una silla, a mi lado. Recordé todo lo que dije e hice cuando tenía fiebre, y por supuesto, me sentí un imbécil.  — Lo siento, pequeña. —Solté en cuánto ella abrió los ojos.- No lo esperaba, pero sonrió.  — Eres un idiota, siempre haces lo mismo.  — ¿Qué? —Estaba genuinamente preocupado y confundido.-  — Cada vez que te enfermas actúas así.  — ¿Por qué sonríes? Dije cosas que te pueden dar problemas y te besé.  — Porque lo extrañaba. Y lo del beso... Bueno, eso sí me hizo enojar, pero ya pasó. Después de todo, tambien lo hice yo antes.  — Pero Yugyeom...  — Yugyeom y yo terminamos, así que el beso que me dio hoy, estuvo de más.  — ¿Entonces por qué estaban juntos? ¿Cuándo sucedió todo esto?  — Teníamos que hacer un trabajo juntos. Y sucedió cuando me fui de tu casa la otra noche. — ¿Quieres hablar al respecto?  — De hecho no. Quiero hablar de nosotros.  — ¿Nosotros?  — ¿Qué pasaría si... Sí quisiera estar contigo?  — ¿Estás hablando en serio?  — Jinyoung, debemos pensar como vamos a enfrentarnos a Yugyeom, y a nuestras familias.  — ¿Quieres decir que estás segura?  Tn se sentó junto a mí.  — Sólo mírame, mis manos tiemblan...  — ¿Te sientes bien?  — Quiero que me beses. Quiero que me beses como la segunda vez, que me acaricies y que nos olvidemos de todo.  — Nosotros... Esa vez, las cosas casi se nos van de las manos.  — ¿Eso está mal?  — No podremos volver atrás si lo hacemos, y no me creo que Yugyeom te haya dejado ir gran fácilmente.  — Pero quiero hacerlo. Quiero estar contigo y... Sus manos temblaban. Ella no estaba exagerando. Jamás la había sentido tan nerviosa.  Coloqué una mano en su nuca y la llevé a centímetros de mi rostro. Nuestras narices se tocaron.  — ¿Quieres ser mía? —Pregunté suavemente. No quería alejarla.-  Ella asintió, y dio el primer paso adueñándose de mis labios. 
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