Mi mamá me contó que Julián había hablado con ella acerca de casarse y que ella estaba considerando la opción. No había dado una respuesta porque aún no se sentía segura, además de que el quería que se fuera a vivir a una casa que compraría para ellos dos. Y no quería dejarme solo, aún faltaba un semestre de la preparatoria y 4 años de universidad. - Pues tal vez no me quede solo, mamá. Tu puedes hacer tu vida, no te detengas más por mí, desde siempre has estado al pendiente de mí y es tu turno de buscar ser feliz, yo haré lo mismo por mi cuenta. - ¿A qué te refieres? - Creo, que sí tu te casas, podrías rentarme esta casa. - No te la rentaría, eres mi hijo. Qué tonterías dices, Gary… - ladeo la cabeza y me miro directo a los ojos y preguntó - ¿Por qué te la ren

