Mierda.
Aún tengo en mi mente a Cassandra... si bien no veía anime, ese disfraz que llevaba puesto prendía a cualquiera.
Peor, se pintó el cabello.
Ese color rojo se veía tan sexi y natural en ella. Como si siempre hubiera sido pelirroja.
La primera vez que la había visto en una situación comprometedora con mi hermana y su amiga en ese club lo había visto pero esta vez la observé a más detalle.
Realmente sexi. Cassandra Brooks, se había mantenido oculta todo ese tiempo bajo su ropa grande de colores muertos y ahora había captado mi atención.
Mierda.
Tiene mi atención.
Esto debe ser una broma.
...
—¿Qué tu hermana le agarraba qué?
— ¡Ya te dije! Tengo un terror de abrir la puerta de ese club, siempre me encuentro con situaciones raras cuando lo hago.
—Espera, Espera, lo mío fue algo que debe ser borrado, BORRADO.— Levanté una ceja.
— ¿Quieres que te muestre las fotos que me envió Aisha?
— Ni lo...
—¿Qué fotos?— llegó Moon curioso.
— Estas— Mostré mi celular.
— JAJAJAJAJA miren chicos, ¡Zeus se travistió!— Se llevó mi celular y los otros se reunieron junto a él mientras Zeus me reclamaba agarrando mi cuello.
Esta es mi venganza por llamarme puto.
—¡j***r!— Giré en dirección a ellos y Zeus me soltó— ¿Quién es este bombón?
—¿De qué mierda hablas?— Me acerqué.
Zeus se adelantó y agarró el celular antes.
—Jaja ahora veamos al bombón que Oliver ha tenido escondi...— Zeus estaba rojo, por un momento pensé que saldrían rayos de sus ojos— OLIVER
— Zeus...
—¿QUÉ HACE LA FOTO DE MI HERMANA EN TU TELÉFONO?
Mierda, no la había borrado. ¿POR QUÉ NO LA BORREEEE?
—¡¡¡OLIVERRRR!!!
Estaba muerto.
...
—Así que se peleó con el señor Brooks por una chica.
— Por MI hermana.
— Detención para ambos.
— Pe-pe- pero
— Sin peros señores, ahora a enfermería.
La inspectora nos botó de su oficina y caminamos en silencio hacia la enfermería.
No soporté el silencio.
— Lo siento— Hablé mientras tomaba una compresa fría para él.— Tuve que borrar esas fotos... no tengo excusas, lo lamento.
—...
— Espero que me perdones, eres el primer amigo que hice cuando llegué este año y...
— Está bien... sé que exageré.
¿Estaba soñando?
— Entonces...
— Estamos bien... pero... no vuelvas a acercarte a mi hermana.
— De acuerdo...
Chocamos manos y todo arreglado.