El viento helado recorría los páramos desolados y oscuros de su vieja propiedad, trayendo consigo recuerdos memorables de su tierna infancia, Alexandre Albret recorría con sus ojos aquellas extensas propiedades, pudiendo verse en ellas como in inocente niño que corría por los prados junto a su amada hermana…ese día seria diferente, era el momento de salir de las sombras junto a Thomas y volverse participe de una guerra de la que no quería saber nada…pero en la que tendría que involucrarse en busca del bien para su sobrino, Antoine Beaulieu, lo único que quedaba de su hermana Amelie en el mundo. – Es hora, nos reuniremos primero con Manoel Da Silva…parece que todo se está volviendo más complicado – dijo el viejo Tom observando la espalda de su amigo quien estaba absorto viendo hacia la na

