(Cuatro horas antes) —Señor… al fin hemos encontrado la furgoneta en la que se llevaron a la señorita Amelia. —se acercó el jefe de seguridad de Osman Murak ante un escritorio lleno de documentos y cosas pendientes. Detrás estaba Osman. Después de tantos días sin venir a la oficina, había decidido hacerlo, pero fue en vano, porque no ha podido trabajar, más bien se ha fumado un par de puros y el tiempo se le ha pasado en observar como el humo se difuminaba por la habitación, mientras se pregunta, ¿Dónde estaba su hija? — ¡Habla ya, no te quedes callado! —gritó Osman con los nervios a flor de piel. —Es una furgoneta de alquiler señor, hemos investigado en todas las empresas de alquiler de coches y resulta que un viernes en la tarde no suelen alquilar ese tipo de vehículos, por eso una

