Amelia estaba lista para salir, llegará a la fiesta en su coche, porque llevarlo le dará libertad para escaparse cuando quisiera. Estaba cansada, había sido una semana complicada y entre sus estudios, un pensamiento que le estaba pasando por la cabeza y que tiene que ver con su frustrado sueño de estudiar diseño y la organización de la fiesta por el sesenta cumpleaños de su padre, se había quedado sin energía y ya quería que pasara todo para volver a la normalidad. Su padre merecía que le celebraran su cumpleaños y ella que era su única hija no se iba a quedar atrás, por eso se encargó de la organización y de que disfrutara esa noche, no todos los días se cumplían sesenta años con tanta salud y tan guapo como su padre. El señor Osman Murak se cuidaba muy bien, comía sano, casi todo ecológ

