POV LARITZA Corrí emocionada, gritando su nombre —¡EITHAN!, por fin llegas— realmente esperaba que fuera él, mi preocupación aumentaba con cada minuto que transcurría. Pero mi decepción fue muy grande, al ver quién era o mejor dichos, quienes eran los que habían llegado. La puerta termino de abrirse y las personas que habían ido al sauna, regresaron, solo caí de rodillas y empecé a llorar, no me pude contener, no lo soportaba, muchas emociones habían llegado a mi en esos momentos, no sabía que hacer, me sentía muy culpable por no detenerlo, si algo le pasaba, me iba a sentir mal —no no no, se que él está bien, se que lo esta— dije en pequeños susurros mientras miraba hacia el suelo, mis lágrimas en ese momento que caían, pude ver cómo empezaban a empapar el piso de madera, nada de esto

