Salí del castillo un tanto alterado, esa hembra simplemente me vuelve loco con su terquedad. Pasé prácticamente todo el día en el campo de entrenamiento, necesitaba liberar el estrés rompiendo la cara de alguien y, a su vez, enseñando a los novatos en ciertas funciones. ¿Estará sintiendo mi falta? Me pregunto mientras tomo una ducha rápida; en ese tiempo intento pensar con claridad y poner mi mente en orden. De cierto modo sé que cometí un error al no respetar su espacio. Pero, ¿qué macho puede estar sin su hembra? Me seco y me pongo una ropa de repuesto que siempre dejo ahí por si acaso surge algún imprevisto, paso la mano por mi cabello desordenándolo y salgo del vestuario en dirección a mi auto. Entro al coche y me quedo allí pensando en cómo reconciliarme con mi hembra, en cómo h

