Finalmente, nos separamos, nuestros alientos entrecortados y nuestras sonrisas radiantes. Sabíamos que este beso era el comienzo de algo nuevo y emocionante. No teníamos todas las respuestas, pero teníamos la certeza de que estábamos dispuestos a enfrentar cualquier desafío juntos. Gabriel acarició mi mejilla con suavidad y dijo: "Siempre supe que había algo especial entre nosotros, Victoria. Y estoy emocionado por lo que el futuro nos depara". Asentí con una sonrisa y respondí: "Yo también, Gabriel. Este es solo el comienzo de nuestra historia juntos". Tomados de la mano, caminamos por el parque, sintiéndonos más cerca el uno del otro que nunca. Sabíamos que enfrentaríamos desafíos, pero estábamos seguros de que, con amor y amistad, podríamos superar cualquier obstáculo que la vida pus

