Me levanto antes que ella por primera vez en todo este tiempo que hemos vivido juntos, bajo a la cocina a preparar su desayuno, ella baja y me abraza de la cintura en cuanto entra a la cocina. Se emociona al ver su desayuno en la mesa, parece orgullosa de su novio cocinero, Jeff, chef, me queda bien. —Eres perfecto, mi amor—me dice besando mi espalda desnuda y se sienta en la silla para desayunar. Ojalá fuera perfecto, si fuera así no tendría tanto miedo de perderla o dudas sobre mí—Jeff, estuve pensando. —¿Piensas dormida? Asiente—¿En qué? —En que tuve miedo de no lograr cumplir mis sueños en el pasado, pero contigo aquí, creo que estoy lista—aprieta mis dedos con dulzura—¿Qué te parece vivir en Ámsterdam? Una vez tuve miedo de dejar todo y mudarme con ella a Ámsterdam, sin embargo, e

