Era domingo por la mañana, yo casi no había pegado ojo, después de lo que paso anoche en la boda con esa zorra rubia no podía pasármelo bien, he sido una estúpida en pensar que Max había dejado de verse con ella, era obvio que se acostaban. Cuando me giré para ver si Max estaba en la cama me di cuenta de que no estaba ahí, no sé en qué momento se fue, cuando decidí levantarme fui directa al baño, al mirarme al espejo me note los ojos rojos e hinchados de tanto llorar. Estaba de luna de miel y parecía que estuviera en un velatorio, una semana libre con él se me va a hacer eternas, al principio estaba ilusionada con todo esto, pero ahora me parece una estupidez, solo quiero estar en mi casa y no salir de ella nunca. Ahora estaremos siendo noticia por todo el país, lo verá tanta gente que no

