CAPITULO 5

3739 Palabras
Después de que Nanny se quedara sorprendida ante mi respuesta no tuvo más remedio que iniciar el proceso de adopción con los señores Coleman, en el fondo sabía que Nanny no quería que me fuera con ellos, ya que me ha cogido mucho cariño y sentía que conmigo tenía un vínculo especial, pero creo que en el fondo es lo mejor que me pueda pasar después de pasar tanto tiempo sin tener un hogar. Una semana más tarde vinieron al centro los señores Coleman para seguir completando el proceso y que fuera lo más rápido posible para irme con ellos al que sería mi nuevo hogar, quisieron hablar conmigo así que con el permiso del director me llevaron a tomar algo en la heladería del pueblo, solo podía fijarme en la cara de felicidad de Luan al estar conmigo, se le notaba que le hacía feliz tener a alguien más en su vida que no sea su marido. -          ¿De qué queréis el helado, chicas? – Maison se queda mirando fijamente el menú y después alza un ojo para mirarnos. -          Yo lo quiero de vainilla – ahora los dos me miran. -          Bueno yo… de fresa por favor. -          Marchando dos helados para mis chicas y un batido de chocolate para mí. Cuando la camarera nos trae el pedido comenzamos a comernos el helado y los dos empezaron a hablar sobre sus planes a corto plazo, como viajar todos juntos a ciudades cercanas, visitar el parque de atracciones…, quisiera creer que seriamos una familia normal y corriente, pero debo decir que me cuesta mucho pensarlo, yo solo tuve una familia de verdad y esos fueron mis padres. -          Queríamos preguntarte que tal te está pareciendo todo esto, el proceso y esas cosas. -          A decir verdad no me disgusta hasta el momento, en fin, me caéis muy bien – me sigo comiendo mi helado mientras ellos sonrientes me miran. -          ¿Y qué te parece si te enseñamos la casa en donde vas a vivir? – Luan saca unas cuantas fotos de su bolso y me las da. – no es muy grande, pero tendrías tu propia habitación – mientras miraba las fotos me daba cuenta de que lo que para ellos es pequeño para mí es como una mansión, sus paredes blancas hacían que esa enorme casa pareciera un castillo, tenía una gran piscina en la que cabría cien personas y un jardín lleno de flores de todos los colores. -          Parece que no te ha gustado mucho – Maison termina su batido y me mira extraño. -          ¿estáis de coña? Es preciosa y… ¿La cocina? Parece un restaurante lujoso, no, más bien toda la casa parece lujosa – ambos no pueden evitar reír. -          Pues nos alegra que te guste Emma porque ahora esa casa lujosa también será tu casa – aún no me puedo creer lo que me está diciendo. Después de pasar toda la tarde juntos subimos al Cadillac n***o de Maison para llevarme de vuelta al centro, cuando llegamos me despido dándole la mano a Maison y este le da un ligero y fuerte apretón, me sentí rara su expresión, hay algo en él que no me gusta, en cambio Luan me da un gran abrazo de despedida y un beso en la mejilla, tiene algo que hace confiar en ella y sentirte a gusto. -          Me alegra tanto de haberte visto hoy, espero que todo esto pase rápido para que podamos estar juntas –en su mirada solo había felicidad y verdad. – vamos a estar los dos de viaje por negocios unas cuantas semanas, pero si hay algún cambio no dudaremos ni un minuto y vendremos cuanto antes. -          A mí también me alegra de volver a veros de nuevo, espero que os vaya bien en vuestro viaje –le devuelvo el abrazo y entro por la puerta. Cuando entro antes de ir a cenar al comedor me paso por el despacho de Nanny, ya que quería hablar conmigo antes, últimamente la veo triste y cabizbaja. Toco la puerta y me da el pase. -          Hola, Nanny querías verme ¿no? –me siento en la silla. -          Si claro, solo quería saber que tal te ha ido con los Coleman, pero por lo que veo bastante bien. -          Ha estado bastante bien sí, hemos ido a la heladería y dado un paseo por el pueblo –cuando me dijo bien veo que tiene una expresión extraña. – ¿pasa algo? -          No, todo está en orden, me alegro de que te lo hayas pasado bien. –no estoy segura de que este bien sé que hay algo más y no me lo quiere decir, sé que solo soy una huérfana y que ella es mi tutora, pero aun así me preocupo por ella, así que le pregunto. -          Nanny, sé que no debería de meterme, pero últimamente te he notado muy extraña y si hay algo en lo que te pueda ayudar no dudes en decírmelo. –cuando se gira para mirarme veo que tiene lágrimas en los ojos. -          Gracias Emma eres una chica muy amable, pero esto no lo entenderías y no quiero mezclar temas personales. -          Bueno creo que podría entenderlo, pero si lo que necesitas es estar sola ahora me marcharé a cenar, buenas noches. –salgo del despacho sin esperar respuesta.   En el comedor cojo mi bandeja y empiezo a servirme un poco de filetes de pollo con una ensalada, a la comida siempre la acompaño con alguna fruta y un batido, mientras sigo esperando para coger el batido detrás de mí se encontraba las cotillas de todo el centro, estaban hablando de los profesores cuando de repente escucho que mencionan a Nanny. Al parecer había sido plantada en el altar y su pareja la dejo por una de sus amigas, la dejo sola embarazada y sin nada, ya que la echó del apartamento donde vivían los dos, lo peor es que hace unos días recibió una invitación de boda de su ex, se casa con la misma amiga  por la que suspendió la boda y ella no pudo evitar estar deprimida otra vez. No me puedo creer que le hiciera eso a Nanny si ella es una mujer joven y lista no tendrá más de treinta y tres años, si mi ex me enviara una invitación para su boda con mi amiga yo solo asistiría a la boda con mi mejor vestido y un gran hombre a mi lado para fastidiarles, aparte de fastidiarles la boda aunque eso último podría suspenderlo. No quiero ni imaginarme de cómo se sentirá ella con esto, pero ahora que sé lo que de verdad le pasa la apoyaré como siempre ha hecho ella conmigo. A la mañana siguiente seguimos con la clase de matemáticas y después de que el profesor Derek me regañe por no haber hecho los deberes llega la hora y termina la clase, después de no haber visto a Nanny durante toda la mañana me dirijo a su despacho para hablar con ella para contarle lo que se comenta de ella en el centro, cuando llego a su puerta toco y no recibo respuesta alguna así que me dirijo a la sala de reuniones. Me doy cuenta tras el cristal que da a la sala que se encuentra reunida con varias personas que no había visto nunca y el director, cuando de repente escucho la vos de uno de los integrantes con aspecto aterrador.   -        La mantendremos vigilada señorita Scott. –se levantan todos y Nanny se queda hablando con el director. Me quedo esperando en la pared viendo cómo se marchan y espero a que salga el director para entrar a hablar con Nanny, cuando me percato veo que está llorando. -          Hola, Nanny… ¿Estás bien?   -          ¿Qué quieres Emma? –jamás me había hablado así tajante y serio. -          Yo… solo quería hablar contigo, pero si quieres me marcho –cuando me estaba dando la vuelta me habla. -          No, lo siento Emma, no está yendo muy bien las cosas ¿de qué querías hablar? -          Yo... creo que mejor te lo comento en otro momento. -          No, está bien, dime que es lo que quieres hablar. -           Quería comentarte que están habiendo algunos rumores sobre… -me interrumpe -          Sé a lo que te refieres, pero esto no te incumbe a ti –me quede helada con su contestación. -          Lo siento Nanny no quería meterme en tus asuntos, solo quería apoyarte. -          Pues sigue en tus asuntos Emma –mientras ella se sienta en una de las sillas yo me dirijo a la puerta, pero antes de marcharme me giro hacia ella. -          Mira sé qué no estás pasando por un buen momento y que quizás no te sientas bien, pero si yo fuera tú iría a la boda con mi mejor vestido acompañada de un hombre en tus brazos y  dejaría le dejaría claro que al dejarte fue lo mejor que te ha pasado en la vida, y pase lo que pase yo siempre te apoyaré Nanny –salgo por la puerta sin esperar contestación alguna. Entiendo cómo se sentirá Nanny con todo esto, pero sé que lo que le he dicho hará que habrá los ojos de una vez, ninguna mujer nunca debería de estar mal por nadie y menos por un hombre como ese. Por lo que he escuchado esta mañana al consejo le ha llegado los rumores de lo que le paso hace años y que para ellos es manchar la reputación de este centro, sigo sin entender cómo puede manchar la reputación de un centro si no tiene nada que ver con ellos. Después de pasar un mal rato me fui al patio a intentar escribir en mi diario, hacía semanas que no escribía nada, estaba bloqueada y no tenía nada de que escribir, siento que mi bloqueo en cierta parte impide que me exprese y pueda seguir con mi vida. Dos semanas después me encontraba en la sala de reuniones esperando a mi futura familia los señores Coleman, hoy venían para terminar el proceso de adopción y visitarme a mí, al parecer en una semana empezaría mi nueva vida, todo este proceso ha sido tan rápido gracias a la influencia de Luan. -          Emma cariño me alegra tanto de volver a verte –Luan se acerca a mí y me abraza. -          Yo también me alegro de verte ¿Qué tal vuestro viaje? -          Ha ido… bien muchas reuniones y concretar contratos, pero bien sí, teníamos muchas ganas de volver a casa. -          Y Luan solo quería verte –Maison le pone la mano en el hombro. -          Puedo imaginármelo – me siento en la silla. -          Bueno siento que nuestra visita sea breve, pero tenemos que irnos ahora, vamos a terminar de concretar algunas cosas para cuando llegues a casa – a casa, suena raro decir que después de tanto tiempo tendré una casa en la que vivir y tener una vida medio normal, aunque solo sea de momento, mi venganza sigue en pie. -          Sí, claro lo entiendo entonces nos veremos… -          En una semana –salta Maison con su mirada intimidante. -          Si eso es cielo y ya podrás venirte con nosotros –terminan de levantarse y vamos hacia la salida. -          Bueno antes de que nos vayamos quiero darte esto –Luan me da una bolsa de regalo que dentro de ella había un vestido blanco y unas bailarinas a juego. –lo escogimos juntos en nuestro viaje, espero que te guste. -          No tenías por qué haberos molestado… -          Pues claro que si ahora formas parte de la familia y de nuestra parte te daremos todo lo que podamos y más –Luan me mira con lágrimas en los ojos. -          Entonces en ese caso me lo pondré el día que vengáis. -          Eso espero –se despiden de mí y se montan en el coche. Después de tanto tiempo sin temer a nada ahora puedo decir que tengo miedo de lo que pueda pasar a partir de ahora, ya no tendré la protección del centro, sino que ahora seré la responsabilidad de Luan y Maison, a veces pienso que todo esto es un sueño y que cada cosa que me ha pasado es solo mentira.  Hace tiempo que no sé nada de Nanny los monitores me dijeron que había pedido unos días libres para asuntos personales, solo espero que haya hecho algo con la boda de su ex y de su ex amiga, aunque dentro de mí me dice que hizo alguna locura. Mientras estaba pensando en mis cosas en la cama una compañera cuchicheaba con su amiga que había visto a Nanny volver y esta vez cambiada, como no entendía a que se refería con cambiada me levante y me fui a buscarla a su despacho, si era verdad que había vuelto tenía que hablar con ella antes de marcharme del centro. Cuando toco la puerta y abro veo a Nanny, pero esta vez tenía un brillo en sus ojos, parecía descansada y podría decir que hasta feliz. -          Hola, Nanny he oído que habías vuelto y quería comprobarlo con mis propios ojos – me quedo parada en frente de su mesa mientras ella estaba de espaldas hacía el mueble, cuando se gira me da una gran sonrisa. -          Si aquí estoy de vuelta al trabajo, me alegro de verte de nuevo – había algo que no me terminaba de convencer, tan alegre y contenta no la había visto así nunca. -          Ya lo veo sí me preguntaba qué tal es… -me interrumpe. -         Si te refieres a que tal estoy… te puedo decir que me siento otra, hice caso a lo que me dijiste la última vez así que cuando me marche a casa me di cuenta de que había estado atrapada en el pasado tanto tiempo que había desaprovechado años en amargura y soledad hasta que decidí ir a la boda. Me alegre, me maquille y me puse el mejor vestido más sexy que te puedas imaginar, fui acompañada de mi mejor amigo Luis y felicite a los novios, y no te miento pensé que no iba a poder hacerlo hasta que una parte de mí se alegró por no estar con un hombre tan miserable, después del banquete todos empezaron a ir a la pista de baile y… –le quedo callada. -          ¿Y? ¿Qué paso después? –insistí. -          Y bueno todo el mundo empezó a bailar y beber y entonces yo me emborrache hasta que llegaron los discursos, todos dijeron unas palabras hasta que me llego el micrófono a mis manos. “Y por eso quiero decir que gracias por abandonarme justo el día de nuestra boda porque gracias a eso puedo disfrutar de una larga y hermosa vida lejos de un repelente como tú y en cuando a ti querida amiga gracias por enrollarte con mi prometido espero que te lo disfrutes y no te engañe como me hizo a mí” -          Después de eso hubo un silencio muy incómodo y mi amigo me ayudo a salir de ese ambiente tan pesado –empezó a reír. -          Pero… ¿Tú estás bien? No me puedo imaginar cómo te sentiste. -          ¿Quieres que te sea sincera Emma? Me siento bien conmigo misma y me siento libre por fin, pero aunque fue una mala experiencia gracias a eso conocí a un hombre muy amable y gracioso en la boda, un amigo de la pareja feliz –en su mirada se ve felicidad. – Y el poco tiempo que le conozco siento como si le conociera de toda la vida. -          Me alegra escuchar eso Nanny creo que ahora te mereces ser feliz –no puedo evitar que se me caiga una lagrimita de felicidad por ella. -          Si y tú también te mereces ser feliz Emma, por eso sé que con los señores Coleman lo serás, pero antes tienes que dejar todo el rencor que llevas dentro. – no puedo evitar pensar en sus palabras. -          Supongo que debo dejar a un lado mi rencor sí. -          Prométemelo Emma, sé que es difícil dejarlo de lado, pero será lo mejor para ti créeme, te sentirás bien contigo misma. -          Te lo prometo. Aunque Nanny me hizo prometerla que dejaría a un lado mi rencor contra ese hombre sin identificación que mató a mi familia no dude ni un segundo en cruzar los dedos cuando se lo prometía, porque aunque una parte de mí quisiera olvidarse de todo y seguir con su vida la otra parte me dice que vengue a mi familia y así de esa manera encontraré la paz de una vez por todas.   A los pocos días llegó por fin el día más esperado desde hacía tanto tiempo, ahora es oficial y me iré a mi nueva casa con mi nueva familia, aunque ahora siga este camino mi plan sigue siendo el mismo, venganza, sé que será complicado, pero haré todo lo que esté en mis manos para conseguir mi propósito. Después de un largo tiempo en la ducha salgo y voy directa al armario para ponerme la ropa que me regalaron los Coleman, sé que a Luan le hará mucha ilusión verme así vestida, tan formal y elegante, siempre voy con vaqueros y sudadera para ocultar la forma de mi cuerpo porque aunque sea joven mi cuerpo no ha podido evitar desarrollarse tan rápido, ha habido ocasiones en las que me he sentido mal con mi propio cuerpo por ser la más desarrollada que mis compañeras, siempre las veía con sus cuerpos de adolescente y mientras yo aparentaba tener el cuerpo de una mujer. Cuando me puse el vestido me sorprendió a mí misma por quedarme tan bien, de lejos se nota que tiene muy buen gusto, una vez puestas las bailarinas termino de hacer mi maleta y coger mi mochila, gracias al centro que a todos los niños que estamos allí nos han proporcionado mucha ropa ya sea de donaciones o comprados, me suelto el pelo y salgo de la habitación. Cuando llego a la sala de reuniones había varios niños esperándome ahí con cartas y flores, aunque Tamara ya no estuviera conmigo no me llevaba mal con mis compañeros así que después de pasar tanto tiempo juntos nos cogimos cariño, mientras me iba despidiendo los señores Coleman, Nanny y el director se iban adentrando en el mogollón de niños despidiéndose.   -          Vaya parece ser que has hecho muy buenos amigos Emma –comenta Maison. -          Desde luego llevan tanto mucho unidos que son como una gran familia –dice el director. -          A falta de familias… -el comentario fuera de lugar de Maison dejo callado a los demás. -          Bueno, Emma entra con nosotros por favor –me indica con la mano Nanny y entro con ellos. -          Estamos muy contentos de que por fin Emma pueda empezar su nueva vida, después de no tener una infancia normal y corriente como los demás niños es hora de que aproveche todo lo que pueda –el director comienza a hablar de cosas que sigo sin entender a la perfección. -          Nosotros también somos muy afortunados de poder darle una oportunidad de seguir adelante, esperamos que se sienta a gusto en casa con nosotros –Luan me da la mano. -          Entonces comencemos con las firmas ¿algo que concretar por vuestra parte señores Coleman? -          Nada –dicen a la vez los Coleman. -          Entonces terminemos con esto sin retrasarnos ni un minuto. Varias charlas y recomendaciones después terminamos con todo, oficialmente formo parte de la familia Coleman. Cuando salimos de la sala nos quedamos en la puerta para despedir al director y mientras yo me apartaba a un lado para despedirme de Nanny. -          Bueno… es hora de decir adiós, no me gustan mucho las despedidas, cada vez que uno de mis niños son adoptados me dejan triste, pero sé que vas a estar bien –Nanny empieza a llorar. -          No Nanny por favor no llores si no me vas a hacer llorar a mí también. -          Es que no puedo evitarlo, pero nos veremos muy a menudo, ya sabes revisiones trimestrales. -         Ya sé y me alegra eso, así podré ver una cara conocida. -          Emma, si necesitas contactar conmigo te dejaré mi número personal ¿vale? Para lo que necesites –me sorprendió que me diera su número, ya que nunca había visto que se lo diera a ningún otro. -          Gracias Nanny, te voy a echar muchísimo de menos –la abrazo y comienzo a llorar, ella me hace sentir como en casa. -          A ti preciosa, ahora venga tu nueva familia te está esperando. -          Sí Ahora me doy cuenta de todo, aunque al principio no deseaba estar en este centro los monitores, los niños y Nanny se convirtieron en mi familia y eso nadie lo puede remplazar por muchas casas de acogida y adopciones haya. Mientras camino hacia los Coleman y veo la cara de Luan de felicidad y la cara de Maison sin expresión me doy cuenta de que el gran paso que estoy dando será el principio de mi nueva vida, nos montamos en el coche y cuando estaba en el asiento de atrás mentalmente me despido de mi ahora pasado. -          ¿Cuánto tardamos en llegar? –pregunto. -          No tardamos mucho, estamos a una hora y media, pero si quieres echarte una siesta adelante –Luan gira la cabeza hacia atrás y me da una chocolatina. -          Eso haré estoy un poco cansada –cuando estaba mirando por la ventana miro de frente y me pareció ver que los ojos de Maison me miraban por el retrovisor, sentí un escalofrío y no me gustó, tiene algo raro que no me gusta. Hora y media más tarde llegamos a un barrio bastante elegante y florido, había niños jugando en el porche, dueños paseando a sus perros… parecía como si estuviera en una película antigua  de los 80 y todo fuera perfecto, aparcamos al frente de la casa que me enseñaron por foto y en persona se ve aún más grande. -          ¿Entramos Emma? –Luan se para a mi lado. – bienvenida a casa. 
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