Sábado por la mañana, me levanto con náuseas como las últimas dos semanas, voy corriendo al baño y cuando termino de echar la poca comida que tenía en el estómago me miro en el espejo y me doy cuenta del mal aspecto que tengo, me veo cansada y mis ojeras son más grandes de lo que pensaba, es normal que no paren de preguntarme si estoy bien o no porque con esta cara doy el pego de estar muy enferma. Voy a la cocina a tomar un vaso de zumo de naranja para ver si por lo menos con eso se me pasa la cara de muerta, de camino a la cocina me fijo que Liam está en el sofá mirando su ordenador fijamente con sus cascos grandes, se le ve tan despreocupado y contento, si pudiera leer las mentes y leyera la mía se quedaría horrorizado de todo lo que se me pasa por la mente. - Anda estás desp

