La fiesta que organiza Max es esta noche y aún tengo muchas cosas que hacer, Daniel se fue ayer con su padre para pasar el fin de semana con él y ahora la casa se siente muy sola y silenciosa, sobre todo porque llevo sin hablarme con Tamy dos días que me parecen eternas, aún sigue enfadada conmigo, pero tiene que entender que quiero lo mejor para ella. En cuanto a Max nuestra relación está algo rara, he evitado el tema de mudarme con él porque aún no estoy preparada para hablar de ello, pero siento la presión encima porque tarde o temprano la prensa especulará sobre nosotros y el por qué no vivimos en la misma casa. - Vale, esto tiene que acabar –me paro delante de Tamy que estaba sentada en el sofá. - ¿Qué? - Tu enfado, Tamara. No puedes seguir enfadada conmigo

