Tercer escalón

3417 Palabras
Rafael Wilson leyó el titular de El Observador, "Encuentran c*****r de la secuestrada esposa de Drai Bosé". Por primera vez desde el nacimiento de Eris Orión Olar Wilson la familia del chico que ayudó a su padre a capturar a Terrera, no aparecía en el periódico como lo más importante y único del universo. Al menos Samantha Hills había logrado utilizar todo su ingenio para colocar una importante crónica sobre lo que fueron los últimos meses de vida de Alicia Arwen. La autora, quien en la escuela demostró un especial interés en lo referente a Enrik Olar, desde que el caso se cerró, parecía una fuerte defensora de los vinculado con El Víbora, y entre ellos de los Bosé. No obstante, tenía que admitir que el artículo mostraba investigación, en el interior de las páginas del diario, se detallaba lo sucedido desde el momento de la desaparición de Alicia Bosé un día después de acompañar a su esposo a la audiencia hasta que se la encontró moribunda en las cercanías de la clínica Santa Bárbara, donde un médico reportó a los Agentes y familiares. Lo extraño, como reseñaba Hills, era que la mujer dio a luz, pero que del bebé, quien a la fecha debía tener unos cuatro o cinco meses, no aparecía en ninguna parte. El artículo concluía con una indirecta mal disimulada al heredero Nule: «...sin duda las coincidencias existen, mientras Drai Bosé sufre la pérdida de su esposa e hijo, sin poder asistir al sepelio por la condena que paga en Gorgona, el señor Olar, el hijo del Jefe del Escuadrón Élite en contra del Narcotráfico, festeja la vida del tercer vástago de su matrimonio con la modelo Gabriela Wilson, colocándole como nombre el de su fallecido padrino y curiosamente el de la diosa de la discordia, niño que al igual que el heredero de Drai Bosé, si estuviese vivo, tiene cinco meses de edad. Curioso, ¿no creen? Samantha Hills». Rafael observó la fotografía de los Olar Wilson, las sonrisas bien ensayadas y que daban la impresión de la familia perfecta sólo para aquellos que ignoraban la realidad de ese matrimonio, una muestra de lo bien apropiados que tenían los papeles que desempeñaban ese par. El castaño cerró el periódico cuando su almuerzo llegó, disfrutaba de lo que servían en ese restaurante casero, cuando podía descansar un poco del ajetreo en Nule Corporation, se escapaba para observar su actual vida bajo una perspectiva más real. Rafel se crio con Enrik Olar como hermanos, crecieron compartiendo tanto los momentos felices como los tristes, más cuando los padres de su amigo se divorciaron por los riesgos que el trabajo de Jonathan cansaron a Liliana, provocando una ruptura que dejó a su amigo en depresión justo al iniciar el último año de estudios en Balzac School. A diferencia de él y de Gabriela, Enrik tenía los medios para estudiar allí, para relacionarse con personas tan particulares como los Pearson, los Zanzíbar y, por supuesto, los Bosé. Ahora que veía el titular en el periódico pensaba que había sucedido con ese Olar, aquel que defendió a los Bosé y a otros que le ayudaron siendo incriminados por lo que sucedió con Phillipe Terrera, en qué instante comenzó a cambiar para convertirse en el ser que era hoy. Wilson recapacitó que el colegio la prioridad de ambos era minimizar los logros del curso en el que se encontraba el “oxigenado” Bosé, y sus amigos. Estar entre los primeros cinco del grado que cursaban, ser el capitán del equipo de futbol, ser el representante escolar en el Consejo Directivo, todo con tal de molestar a Drai, quien al verlo lo único que hacía era burlarse porque mientras Enrik, él y Camila tenían que esforzarse por ser reconocidos, el otro parecía que con mover las pestañas el mundo se ponía de rodillas ante él. Con cada derrota, el azabache parecía más obsesionado con combatir, y retar al unigénito, de repente le surgió una duda ¿Cómo estaría Bosé después de cinco años en Gorgona? Lo cierto, es que en ese instante pensaba que se equivocó al ayudar a su madre Milena a que su mejor amigo terminara casado con Gabriela, pero insistió tanto con que su “bebé” estaba enamorada de Enrik, que se verían hermosos como pareja, que al fin él podría saber que era una buena mujer y no una como Liliana, que hizo todo lo posible para que se unieran. No obstante, en esos intentos de que Enrik se fijara en su hermanita, notó que el ojiverde no podía sacarse de encima la obcecación que se forjó con Drai Bosé. Cualquiera diría que era normal por su enemistad desde que se conocieron en el primer grado de secundaria, pero en el Intercolegial Nacional, cuando todos creían que la atención del Capitán del equipo estaba en las porristas lideradas por Gabriela, Rafael se dio cuenta que sus ojos detallaban las expresiones de Bosé, cómo le ayudaba a Pearson a colocarse bien la falda de animadora sin disimular como su mano se deslizaba por debajo de la misma. En esa semana cuando recibieron en Balzac School a los equipos del Queen Victory y el de la selección nacional, Enrik casi asesina a Bosé al encontrarlo en los vestidores tocando el musculoso cuerpo del jugador estrella juvenil Vinicio Costa, mientras el joven de la otra escuela, Colin Delores le acariciaba indicándole como trabajar cada parte de su cuerpo. Todavía le dolía la cabeza de los gritos que Drai y Enrik se lanzaron, terminaron en una pelea a golpes donde Olar le insultaba llamándolo “zorra”, mientras Bosé le devolvía con “cachudo”, él juntos a los otros dos decidieron dejar que se mataran entre ellos, además el partido ya estaba por comenzar, y no perderían el tiempo en estupideces. Wilson vio crecer esa obsesión sin atribuirle una mala intención, ya que para esos días donde Enrik parecía más interesado en la vida de Drai, comenzó la relación con Gaby. Lástima que con la relación que la familia Bosé tenía con Phillipe Terrera, quedaron en medio de una pelea que no les correspondía. Recordó como el día en que murió el ladrón, él, Gabriela y Camila se despidieron de Enrik cruzándose con Bosé. No supo de que hablaron, pero la última escena la guardó en su mente sabiendo que era el olvido de tantas equivocaciones entre ellos, y eso le llenó de regocijo. Una imagen que por el contrario para Gabriela fue ofensiva, observó a su hermana dar media vuelta y cuando menos lo pensó, los agentes del grupo élite lo arrestaban culpado de complicidad, amargos dieciocho años pasó el rubio que se despidió con una triste sonrisa, legalmente podría ser juzgado como un adulto. Después de tantos años se daba cuenta que las siguientes acciones de Gabriela fueron de alguna manera un acto desesperado por borrar a Bosé de la vida y la mente de Enrik. El embarazo repentino, la boda días antes de la iniciación de los juicios contra los colaboradores de Terrera, aconsejar a Enrik que la herencia Nule tuviese más inferencia en países donde los Bosé no se habían metido con su fortuna, mantenerse en el ojo de la comunidad como ejemplo de amor y solidez, todo era un cumulo de acciones que mantenían al ojiverde ocupado y distraído. La situación se hubiese sostenido hasta que el sueño se convirtió en una pesadilla con la repentina muerte de Jonathan Jr. Ese día se encontraban en una misión de reconocimiento con Enrik, el celular de este sonó, era Camila diciéndole que llevaba rato tocando la puerta de su casa y nadie respondía. No le importó su trabajo, por lo visto su esposa e hijo estaban en peligro, después Rafael se enteraría que cuando Olar llegó a la mansión que ocupaban él, Gabriela y el bebé, buscó a SU esposa desesperado, hasta que con fuerza se paró frente a la habitación de Junior que estaba con las llaves pegadas a la cerradura. Entró viendo que Jonathan yacía con los ojos desorbitados y la boca abierta, lo llevó al hospital más cercano, pero todo fue en vano, cuando arribó el niño ya no tenía signos vitales, la hora del deceso minutos antes de que Enrik lo encontrara. Rafael se acordaba como llamó a Milena para preguntar si sabía dónde estaba Gabriela, cuando tuvo la información fue a buscarla, tres horas después apareció arrastrando a Gaby que vestía un traje de baño y un pareo de la última colección de la empresa de modelos donde trabajaba. Nada justificaba que dejó al niño solo y encerrado mientras ella se iba a una sesión de fotos. Enrik la lanzó contra la cama donde el c*****r del menor se encontraba. Cada palabra que el ojiverde expresó fue escuchada sin la menor emoción de parte de la pelirroja, cuando finalizó Gaby lo único que dijo fue que lamentaba su error, pero que era una mujer fértil y podrían tener más hijos. Ese fue el final del matrimonio y lo que enterró el amor de Enrik por Gabriela. En el cementerio, cuando las cámaras y los chismosos se fueron, Rafael y Camila le dieron el tiempo para despedirse, sobre la tumba de su hijo vieron a Enrik doblarse y llorar sin consuelo. Sin embargo, en un instante de descuido se acercó el abogado que representaba a los Nule, Olar cambió la expresión en el rostro y se marchó con el jurista. Cuando se les unió en el pequeño apartamento que Rafael compró para comenzar su vida de pareja con Jilguero, supo que su amigo era otro, se sentía el dolor, la rabia, pero sobre todo, el odio. Lo que sea que haya sucedido con el jurisconsulto marcó a Enrik al punto de olvidar su obsesión por Drai, pero también dar inicio a una vida de excesos. Se retiró de la academia militar, y asumió el liderazgo de la fortuna Nule, unificada meses antes de la muerte de Jonathan en Nule Corporation. Su vida personal se convirtió en amantes ocasionales, juego, borracheras, y de vez en cuando peleas en clubes. Una de esas noches Rafael lo recogió casi inconsciente a causa de la gran cantidad de licor que ingirió, dos meses después Gabriela anunciaba que estaba embarazada de Niesa. Lo extraño fue cuando a los seis meses de dar a luz al pequeño, avisó que de nuevo tenía a un hijo en su vientre cuando estaban en medio de la cena por el cumpleaños de Bill, su hermano mayor. Recordaba muy bien como Enrik le sonrió, el escalofrío que le atravesó la espalda, fue similar al del primer encuentro con Phillipe Terrera. Gabriela tomó su mano y contó cómo la noche de aniversario le dejó no solo el regalo material, sino también un tercer hijo, que sabía por los síntomas era varón. Si Gaby creyó que recobraría la confianza de Enrik en ella, se equivocó garrafalmente. La niñera que Enrik contrató para cuidar a Niesa pasó de unas horas a tiempo completo, hubo restricciones para que la pelirroja siempre fuese vigilada en el momento de estar con el niño, Rafael notó como para el bebé la imagen de "mamá" era difusa, percibía a Gabriela como una familiar similar a sus tías, incluso en algún momento, el rol de madre parecía ser asumido por Camila. Wilson conmemoró el día que tuvo a su sobrino Eris Orión en brazos, distinguió una energía diferente a la de Jonathan y Niesa. El niño a excepción del cabello azabache de Enrik, podría pasar por el hijo de alguien más. Gabriela detectó la duda en él, así que habló de los rasgos de la familia Wilson y como el pequeño Eris heredó ese color de ojos, uno tan azul que parecía gris como el de sus abuelos paternos, ya que ella tenía los café de los padres de Milena, Rafael asintió pero para él fue ver los de Drai, de no ser por las ligeras vetas verdes similares al color de Enrik cuando se enfurecía. Todo en el rostro del niño era ajeno a los Olar, la mandíbula afilada, los pómulos altos y esa piel nívea, sin mancha alguna, era ver a Bosé como en esas fotografías que alcanzó a observar cuando fueron a visitarlo en una ocasión en la mansión. Mentiría si no reconociera que sonrió feliz de que el niño prefiriera estar en su pecho y no en de Camila o el del mismo Enrik, su hermana ni siquiera hizo el amago de quitárselo, actitud suficiente para hacerle olvidar las dudas que le surgieron... —¿Qué te tiene tan preocupado Wilson? Pensé que nada te quitaba lo muerto de hambre. —Algunos cambiamos Pearson, yo maduré, algo que por lo visto no hiciste —respondió Rafael a la intimidación más por una costumbre de los años escolares, que por querer una discusión. Lo cierto es que casi no había probado el plato ante él, incluso llamó a la camarera para que lo retirara, trajera dos cafés y la cuenta. —¿Qué quieres Patricia? La mujer elevó una ceja por escucharlo decir su nombre, respondió extendiendo varias misivas en la mesa, para explicarle el motivo de atreverse a entrar a un negocio como en el que se encontraban. —Desde la audiencia de Drai hemos pedido a la Fiscalía que explique en que basa la acusación del homicidio de Zanzíbar, pero como puedes ver, nuestro abogado envío dos notificaciones —le pasó los respectivos sobres, una copia para la oficina del Ministro y otra para el Tribunal—, sin obtener respuesta. Por eso, te pido que hables con Jilguero, ella es la asistente de Carlos Serbio, quizás comprenda que el silencio administrativo, nos abrió una posibilidad que aprovecharemos. Rafael revisó la epístola, sonrió porque ese error burocrático daba la oportunidad a Bosé de recuperar su estatus y de reintegrarse a la comunidad como un hombre libre y "rehabilitado". Patricia se percató de la sinceridad en la reacción, por eso cuando le entregó la otra carta sintió un poco de vergüenza. —En esta exigimos, también por tercera vez, que el tinterillo que representa a Nule Corporation, no vuelva a la mansión ni a la empresa —el castaño arrugó el entrecejo extrañado, de acuerdo con lo ocurrido en la última reunión con Enrik, Gabriela y el abogado Ernest Maxwell, el asunto con la herencia Bosé estaba zanjado. Patricia detectó las pequeñas variaciones en el rostro de Rafael, el hombre era ajeno a la situación, así que lo más seguro es que tampoco podría darle respuestas sobre las preguntas que tenían ella y Stevenson del último hijo de Olar. Pearson esperó que Wilson concluyera la lectura, para agregar. —El hijo de Drai sigue desaparecido, pero creemos que está vivo, su nombre no se ha borrado del testamento —el ojiazul se alegró sabiendo que eso sería una esperanza para el platinado—, incluso si muriera sabes que en la escritura pública, a personas como nosotros de tradición, se nos enseñó que se debía cambiar el nombre por la frase de "primogénito vivo", por lo cual no pueden acceder a la fortuna Bosé. —A menos que Alicia le haya cedido la custodia y patria potestad a quien mantiene retenido al niño. —En ese caso, para obtener la herencia Drai debe aceptar la decisión de su difunta esposa —recalcó la pelinegra con ese gesto arrogante que nunca perdió en la conversación—, de lo contrario debe aguardar hasta que tenga la edad para entrar a la educación básica secundaria, y a los dieciséis años, acepté como su familia a quien lo tiene. —Es mucho tiempo... —Tiempo suficiente para que te inculquen odio por alguien, y más si eres un niño —replicó Patricia con tristeza de que ese sea el regalo que el destino le tuviese a Drai. —Espero que esta vez sí respondan mis cartas, queda en tus manos Wilson. Rafael pagó en efectivo la cuenta agradeciendo el servicio, salió del lugar rumbo a su casa, debía cambiarse e ir primero donde Camila y luego a la empresa para comunicarle el problema a Enrik. Con la visita de Patricia el deseo de saber cómo se encontraba Bosé reapareció, en la audiencia donde se determinó el nuevo cargo, los testimonios que dieron, según el fiscal fueron irrelevantes por no tener relación con el juzgamiento. Rafael era consciente que la única persona que podía variar esos eventos era Enrik, pero éste se negaba a asistir a cualquier acto vinculado con Drai, una vez incluso le gritó que suficiente le ayudó sacando al corrupto de Leone de los problemas, y que con Cecilia ese favor pagaba el que no delatara a Jonathan Olar con Phillipe. Por eso debía entregarle esa misma tarde las cartas, y pedirle que dejara de insistir con la fortuna Bosé. Abrió la puerta de la casa el aroma de la colonia que usaba Enrik inundó sus fosas nasales, decidió asustarlo porque de seguro estaba en la cocina; sin embargo, cuando vio las prendas en la sala que se dirigían a las habitaciones, el que terminó sorprendido fue él. Camila y Enrik se besaban a medio vestir frente a la puerta de su alcoba matrimonial. Al separarse Olar acarició el rostro de la castaña que suspiró buscando más contacto, una risa acompañada del comentario burlesco de lo necesitada que estaba por tenerlo entre las piernas, frase que le indicó a Rafael que no era la primera vez de sus encuentros. —Deseo mucho estar contigo Enrik, pero no quiero ser más la amante. —¿Otra vez con lo mismo Camila? —al menos no tendría que verlos follar en su propia cama, pensó Rafael—. No me voy a separar de Gabriela por jugar a la casita feliz contigo. —Rafael quiere un hijo —Olar se apartó por completo del cuerpo de Jilguero—. Hace dos meses que no utilizo los anticonceptivos. —Si me lo cuentas es porque ya estás preñada —Enrik respondió asqueado demostrando que esa idea le resultaba hasta cierto punto repugnante—. Tengo suficiente con Niesa y Eris. —¡Eris no es tu hijo! —chilló exasperada Camila que comenzaba a llorar indicando el estado de impotencia en que se hallaba. —¡Para mí lo es!, ¡Lorien es mío! —recalcó Enrik de manera posesiva — ¿Por qué no aceptas lo de Drai? Rafael no se sorprendió con esa revelación, pero sí de las lágrimas que Enrik se limpió con rapidez cuando pronunció entre dientes la pregunta. Su atención regresó a Camila cuando Olar le cogió la mano para con frialdad hablar. —Lamento que esto acabara así, tú eres la esposa de mi mejor amigo, pero si se entera de nuestro desliz, quiero que sepas que tengo la forma de demostrar que tu fuiste quien me buscó. —Enrik te amo... —dijo entre hipidos Jilguero ignorando la ofensa que acababa de recibir—, debí darme cuenta que nunca sería feliz con Rafael, que buscaba en él lo que tú le dabas a Gabriela —un nuevo sollozo y una petición que destrozó al menor de los Wilson— ...¡por favor no nos dejes! Lo demás que dijo Olar no le importó a Wilson, los recuerdos de tantos momentos vividos le embargaron. Escuchar a la mujer que amó desde cuarto año de básica, con la que quiso formar un hogar, tener una familia, decir que siempre jugo como un remplazo de Enrik, fue demasiado para Rafael, que muy a su pesar se dio cuenta que no en vano su hermano mayor se lo advirtió, cuando anunciaron su relación: «las relaciones que nacen de circunstancias adversas, muy pocas veces duran». Dio media vuelta, tal como entró se marchó de lo que alguna vez denominó su casa, a la que regresaría a buscar sus cosas más importantes, inició un recorrido que terminó en las puertas de la empresa Bosé, atravesó el vestíbulo pasando la seguridad cuando lo reconocían como uno de los socios de Olar, así llegó a la oficina de Patricia Pearson. Al verlo la abogada se levantó de detrás del escritorio con ganas de insultarlo, al estar cerca del castaño este la abrazó para liberar el llanto y la amargura de la traición. Cuando Stevenson ingresó al despacho, Rafael dormía en el sofá bajo la supervisión de Patty. —Tuve que sedarlo... amor, Olar tiene a Lorien.
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