Rodriguez escuchó el informe de Dowson y Murdock, había ordenado que dejaran en paz a Bosé desde que Semoi lo defendió por segunda vez. Sin embargo, no podía apartarse tan tranquilo y ya, debía darle resultados a las personas que le estaban pagando para destruir la voluntad del platinado, por eso lo incomunicó tomando distancia del caso por los múltiples problemas familiares que le mantuvieron lejos de la isla.
En ese tiempo se puso a pensar en lo dicho por Kalule, no valía la pena vengarse de quien ni siquiera supo las razones de Leone para tratarlo como lo hizo, una acusación que casi acaba con su carrera como Agente, la verdad es que debía reconocer que no pudo nunca decir cómo consiguió el dinero que iba a invertir, se le dificultaba aceptar que era un ingreso extra permeado por la “buena voluntad” de El Víbora.
Oír a los dos hombres le demostró que se equivocó, era de esperar que su nuevo benefactor buscará otros que infringieron el dolor que él no pudo causar en estos últimos tres meses. En los testimonios de sus subalternos le llegó el recuerdo de la imagen de Bosé en los brazos de la doctora Lancaster, ella fue la que ordenó su traslado mientras trataba de mantenerlo con vida.
—Nosotros creímos que era su orden, que cambió de parecer y por eso apoyamos a esa mujer —explicó Murdock, a Rodríguez le causó extrañeza saber que a la Gorgona llegó alguien y pudo mantenerse oculto, empero lo principal era salvar la vida de Bosé o al menos mantenerla hasta el dichoso juicio.
—Quiero saber qué le hicieron, la audiencia es en pocas horas, y si no podemos salvarlo, yo no voy a ser el único que se hunda por negligencia.
—Lo envenenó, la jeringa que encontró la doctora debe tener algún residuo —fue el turno de Dowson, guardó silencio por unos minutos y continuó—. Con ella venían dos tipos, nos pidió salir, los gritos del chico eran espeluznantes, esperamos unos minutos y entramos, lo tenían desnudo, uno de los hombres le sujetaba la mano, sus dedos parecían quebrados, pero lo peor es que puedo jurarle que estaban a punto de abusarlo.
—¿Cómo se llama la mujer?
—Creo que es algo que carece de valor Coronel Rodríguez —la voz del abogado Maxwell sonó tras de él—. Considero que ahora debemos conversar del estado de salud del recluso.
—Repórtense y llenen el registro, quiero que me llamen cada media hora durante esta semana, si no lo hacen, sabré quien es el responsable.
Los guardias se marcharon, y Rodríguez giró para saludar con hipocresía al leguleyo que bien entendió la indirecta que le dio con respecto a la vida de sus hombres, con la misma expresión Maxwell le indicó que no era necesario ensuciarse las manos con los de abajo, quien le pagaba iría directo por su cabeza.
Con un ademán salieron para dirigirse donde se encontraba Emilia Lancaster con Bosé, lo ocurrido en Gorgona se podría considerar la antesala al suceso que los tenía en Santa Bárbara, los escombros de la explosión demostraron a Rodríguez quienes eran los culpables, no se lo llevaron porque la salud de Bosé debía ser muy grave para hacerse cargo de él.
Siguiendo el protocolo, recorrió el lugar buscando pruebas que incriminaran a Semoi, no le convenía que lo descubrieran, ellos estaban sindicados y cualquier vínculo con él era pasar de Director de La Gorgona a ser su residente.
La voz de la doctora Emilia Lancaster, junto a la del abogado Ernest Maxwell, le sacaron de sus observaciones.
Al verlos se preguntó por primera vez en lo que llevaba recibiendo dinero de ese hombre, ¿Por qué se había metido en semejante lío?
Habló con los investigadores que allí se encontraban pidiendo que se fijaran en las huellas de lo que parecía pólvora, Maxwell se sorprendió, creyó que el oficial estaba distraído y que no quería ponerles atención, vaya que estaba equivocado. Al alejarse del grupo el abogado cuestionó el por qué su decisión de abandonar un negocio que le podía dejar alta rentabilidad.
—Sencillo, no voy a perder mi vida ni la de mi familia por saciar el deseo de venganza a su jefe o ¿jefa?
—Es inteligente señor Rodríguez, pero le aseguro que la persona que nos paga no estará feliz de su retiro.
—¿Por lo qué pasó con el médico del señor Leone?
—Si fallamos, esos son los resultados.
El Director de Gorgona se dio cuenta que estaban preocupados porque quedaban unas dieciocho horas para el juicio, uno con doble intención, dar a conocer la fecha de finalización de su primera condena de seis años, y la audiencia previa para juzgarlo por la muerte de Bernard Zanzíbar, y la muerte de Bosé no favorecía a lo que sea que deseaban obtener del chico.
—Maxwell ¿Cuál es el interés de que Bosé se pudra en Gorgona?
El jurista se tensó de inmediato, si supiera que el propósito final era obtener la fortuna del platinado a través de la amenaza de muerte de su hijo Lorien Bosé Arwen, estaba seguro que Rodríguez los delataría de inmediato, en esos meses había visto un cambio de actitud en el oficial.
—Es una cuestión de honor, tiene demasiados pendientes con mi cliente.
—¿Con cuál? ¿Con la señora Gabriela o con su esposo?
Maxwell abrió la boca para cerrarla sin pronunciar palabra. Desde que comenzó en Nule Corporation, sus funciones dependían de la señora Olar, la única directriz que Enrik emitió fue pedirle que al ser juzgado Bosé, personalmente quería negociar la estabilidad del niño Lorien.
—Tengo entendido que un 75% de lo que fueron las arcas de Leone y Cecilia ahora les pertenecen a ellos —habló Rodríguez buscando una respuesta a lo que ya sospechaba—, lo que les queda es la Inversora, ni siquiera Enrik Olar ha logrado con su fama, las conexiones que poseen los Bosé en casi todos los lugares del planeta.
—Alguien que buscaba vengarse de Leone Bosé por acusarlo de ladrón, no creo que esté en condiciones de reclamar nada.
Rodríguez agarró al hombre por las solapas del gabán que llevaba, era cierto, en un momento decidió ejercer todo su poder contra Drai, sin embargo, él supo que tenía la batalla perdida hace mucho tiempo, además, la misma vida se encargó de cobrarle a Leone su soberbia dejándolo casi en la ruina y al borde de la muerte, mucho antes de que Olar y su familia interfirieran.
—¡Coronel Rodríguez! —intervino Emilia deteniendo la discusión—. Quiero que vean al paciente, sea lo que sea que ustedes deseen hacer, es mejor que tomen decisiones después de eso.
—¿Despertó? —cuestionó el abogado a la médica que negó con la cabeza—. Si muere tendremos al Ministro en la nuca, y la carrera de ambos se irá por el caño, ya que nadie podrá relacionarlos con mi cliente.
—Nosotros seguimos órdenes —puntualizó Emilia indignada por la amenaza, ella y Rodríguez se jugaron el pellejo al permitir que a Bosé lo llevaran a una condición médica tan preocupante.
Caminaron hasta el ala sur de Santa Bárbara, Rodríguez se extrañó cuando salieron de la construcción principal para ingresar a la parte del reclusorio de enfermedades mentales. Conocía el lugar, era bastante apartado de los demás internos, comenzó a analizar la distribución de los casos, en lo que avanzaban se dio cuenta que los pisos estaban determinados por la gravedad de las condiciones de los pacientes, tomaron un ascensor y Lancaster los llevó al sótano.
Al abrirse las puertas se encontraron con diferentes máquinas que parecían sostener la vida de Bosé, si no fuera porque vio el respirador funcionar y el monitor marcar el ritmo cardíaco, bien podía jurar que estaba muerto.
Rodríguez se aproximó comprobando lo dicho por Dowson, los dedos de ambas manos se encontraban enyesados, el color azul de sus labios indicaba la falta de oxígeno en la sangre.
—¿Está con vida?
—La pregunta es si mañana podrá estar en el juicio —corrigió Rodríguez a Maxwell.
—Es difícil decirlo, está en un coma inducido, podremos trasladarlo, decir que lleva desde hace días perdiendo peso, que a pesar de nuestros esfuerzos se dedicó a vomitar cuando se hallaba solo en la celda.
—El juicio comienza a las 10:00 de la mañana, presente o no, se leerá su sentencia, cuando lo declaren culpable, regresará a Gorgona para que viva sus últimas horas —Lancaster sabía que la posibilidad de despertarlo era mínima, además, que a lo mucho le darían una semana antes de ejecutarlo, la pena de Cadena Perpetua para los casos como el de Bosé había sido cambiada a la de Muerte poco después de su reclusión, le dolió por primera vez el chico, alguien tan joven no merecía ese final.
Las palabras de la médica fueron suficientes para Rodríguez, que salió sin importarle los gritos del abogado que le recordaba que estaba metido hasta el cuello en el caso, así que debía mantener a Drai Bosé con vida, si fallecía no podrían conseguir lo que querían, y el trabajo de siete años no serviría para nada.
—No tengo que ser adivino para decirle el veredicto, llame a su jefe, infórmele que tiene una semana, más si logra convencer al tribunal de justicia, después Bosé será uno más de los nombres que recibieron la Pena de Muerte.
Fue la respuesta de Rodríguez dando media vuelta para salir del lugar, quería dormir unas horas, tan pronto se cerrará el caso de Drai Bosé, seguiría los pasos del galeno que atendió a Leone. Al pobre tipo los Olar le abandonaron, cuando declaró, su casa accidentalmente apareció quemada, tuvo que huir con su familia, y ver que el dinero que le prometieron nunca lo tuvo, porque vaciaron la cuenta donde se lo depositaban. Definitivamente él no quería esa suerte.
«El juicio de uno de los integrantes más jóvenes del grupo de Phillipe Terrera, será hoy.
Lectores de El Observador a las diez de la mañana el Tribunal abre sus puertas al juicio público de Drai Leone Bosé Nule, para decirle el día en que saldrá libre de su primera condena, y conocer si es culpable o no de la desaparición del heredero de la fortuna Zanzíbar.
Mientras esta servidora esperará en primera fila por la impresión que tendrá en el unigénito Bosé al ver a su padre y madre, quienes no han podido hablar con su hijo desde hace cinco años, cuando marcharon a Francia para un tratamiento médico que terminó con casi la muerte del patriarca Leone Bosé a manos de su galeno, y que además, fue él mismo personaje que trató de despojarlo del Palacete y los viñedos (sigue el relato del "Hurto a los Bosé" en la página 18).
Le pregunto a la comunidad en general ¿Vale la pena seguir culpando a los Bosé y a otros que fueron arrastrados por El Víbora? ¿Cuántos de nosotros podemos decir que no nos vimos envueltos o tocados por los dineros sucios que lavó en varias empresas de renombre que hoy están a la cabeza de nuestra economía?
Vean las estadísticas, en el último año 80 jóvenes que fueron parte de los sicarios de Terrera han muerto, 120 familias han migrado por amenazas, teniendo que despedir a sus empleados y cerrar sus fábricas ¿Qué pasará en nuestra sociedad por este desequilibrio en dónde los ricos son pocos y los pobres cada vez más?
Esperemos que hoy el heredero Nule se pronuncie ya que él se quedó con gran parte de la fortuna Bosé, además, porque nos hemos enterado que su mejor amigo Rafael Wilson renunció al cargo que desempeñaba en Nule Corporation, y él era su mano derecha en lo que correspondía a las finanzas del consorcio. ¿Tendrá que ver algo con su divorcio?
(Si quiere saber más de la historia de "Camila Jilguero ¿Está lo suficientemente cuerda para querer dirigir nuestra ciudad?", siga en la página 25).
Nos vemos en el juicio.
Samantha Hills»
A las nueve y cincuenta las puertas de la sala del Tribunal se abrieron dando ingreso a los curiosos y a varios periodistas, en primera fila, detrás de Patricia Pearson que asumió el papel de abogada defensora de Drai, Cecilia y Leone esperaban por la llegada de su hijo. A las diez de la mañana el presidente del Tribunal con una sonrisa que demostraba la satisfacción de poder hundir el apellido Bosé, habló a la concurrencia.
—Pido silencio, me informan desde Santa Bárbara que el señor Drai Bosé ha muerto por causas vinculadas a su deseo de mantenerse sin comer y...
El ruido de unas cadenas interrumpió el discurso, Rodríguez arrastraba a un joven platinado en un claro estado de desnutrición, pero que daba signos de estar en sus cinco sentidos.
—¿Qué es esto? ¿Quién es este hombre? Agente Rodríguez explíquese.
—No sé quién le dio la noticia señor presidente, porque como puede ver Drai Bosé se encuentra vivo y dispuesto a oír lo que a bien decida este juzgado.
El murmullo fue generalizado, el Tribunal indicó al Presidente que debía continuar con la sesión.
—Será materia de investigación tan pronto salgamos de aquí el porqué de semejante mensaje.
Durante la primera hora Drai escuchó lo sucedido en esos seis años, aclarando que en los ocho meses previos al juicio no tuvo ningún contacto con alguien fuera de La Gorgona, porque el joven Bosé así lo había decidido.
—Bien, después de escuchar lo hecho en estos seis años, siendo que el acusado cumplió a cabalidad con su condena, el Tribunal declara que hoy 31 de mayo del año en curso, es declarado en libertad y con la posibilidad de unirse totalmente a la comunidad como alguien que ha comprendido y pagado a la sociedad por sus delitos, con la capacidad de trabajar y disfrutar de sus bienes y fortuna.
Cecilia sonrió, en una semana que se cumplían exactos los seis años, su hijo estaría libre, con la capacidad para buscar a Lorien.
—Se hará un receso de quince minutos, y se dará inicio al juicio contra Drai Leone Bosé Nule por el asesinato y desaparición de Bernard Zanzíbar.
Hasta ese instante Drai pareció tomar conciencia del lugar en que se encontraba, llegó ahí más por los insultos y amenazas de Rodríguez a su familia que porque su cuerpo reaccionara a la perfección.
Sonrió a Patricia y está le señaló a las dos personas que más amaba en el mundo, quería decirles tanto, sin embargo, las opciones de salir libre del nuevo cargo que le imputaron eran nulas, si su amigo de colegio no aparecía, y la expresión de la pelinegra le confirmó que esa era la realidad.
A las 11:30 de la mañana comenzó un nuevo juicio, testigos que reconocieron como antiguos compañeros de Balzac School lo acusaban de algo que nunca hizo, más porque Zanzíbar no estuvo trabajando en la bodega con Phillipe, la madre de Bernard cuando se enteró del problema en que se metieron con el microtráfico y los grupos de sicariato, pidió exámenes de suficiencia y lo sacó del colegio días antes de la fiesta de despedida del final de año.
El fiscal disfrutaba su triunfo, Drai y Patricia se preguntaban cómo eran capaces de mentir sobre algo que desconocían, tanto en el interrogatorio de Pearson como de su contraparte.
La última en pasar al estrado fue Gabriela Wilson, ahora Olar.
La pelirroja tomó asiento, juró decir la verdad, y respondió con tranquilidad que días antes de la despedida que ella organizó en la casa de los Bosé, se perdió y pudo ver cómo Bosé disparó en contra del que decía era uno de sus mejores amigos.
—Tan pronto confirmó que estaba muerto, lo arrastró llevándolo hacía el interior del bosque.
—¿Puede decirnos en dónde escondió el cuerpo? ya que la mansión fue revisada por el padre de su esposo, en ese momento, Jefe del Grupo Élite, y no hallaron nada.
La pregunta de Pearson la hizo dudar por unos segundos, los ojos café miraron a la abogada para con una sonrisa de suficiencia responder.
—Nunca buscaron en el lago, tengo entendido que allí habitan animales que podían desaparecer cualquier persona, después de tanto tiempo deberían buscar sus huesos.
—Para confirmar la versión de la señora Olar, llamaré al estrado a un testigo que podrá desmentir lo que el Fiscal ha dicho —Patty estaba confiada, todo el juicio había tenido que aguantar las mentiras de esa gente, les iba a demostrar que no en vano era la representante legal de Bosé y Asociados.
El fiscal expresó su descontento, el testigo de la Defensa era una rueda suelta en el caso que tanto le costó armar con Maxwell.
—Su señoría este testigo no estaba desde el principio en la lista solicitada, me opongo a que sea tenido en cuenta.
—El Tribunal no podrá negarse a mi intervención Fiscal —la voz de un hombre que se levantó de entre el público llamó la atención del jurado y el juez—. A menos que el Tribunal esté en contra de que yo hablé como la única persona para dar la verdad de los hechos y comprobar que Drai Bosé es inocente.
El fiscal miró al presidente del Tribunal buscando su apoyo, el dinero que pagó al juez y a parte del jurado era demasiado, debían negarse o el caso se les caería saliendo la verdad a flote.
—No veo ningún inconveniente —habló Delora Odgen, la presidente y vocera del jurado—. Señor ¿Cómo podremos saber que lo que dice es la verdad?
—Porque yo soy Bernard Zanzíbar, y nunca estuve en la Casa Bosé en la noche de la fiesta, como tampoco en las actividades de Phillipe Terrera.
El silencio en la sala hizo que las cámaras voltearan a ver al fiscal, y en especial a Gabriela Wilson Olar, la voz de Pearson se alzó triunfante sobre el estupor para dejar sin validez el caso.
—Ante la prueba que el señor Zanzíbar mostrará al Tribunal y al perjurio por parte de los testigos del fiscal, exijo la liberación de Drai Leone Bosé Nule, absuelto de todos los cargos.
Odgen y los demás miembros salieron por espacio de media hora, sin poder acercarse a Drai, Patricia hablaba con su amigo de escuela y veían a un destrozado platinado custodiado por Rodríguez y dos guardias más. Al regresar el jurado, McHill preguntó por el veredicto.
—Se aprueba la liberación inmediata del acusado, y se abre investigación en contra del fiscal, posteriormente se llamará, de ser necesario, a los que testificaron.
El martillo resonó en el lugar dando por finalizada la sesión.
Rodríguez abrió la reja dejando salir a Drai, los ojos grises que lucían perdidos se enfocaron en las dos personas que durante años no había visto, los brazos de sus padres le rodearon para besar su cabeza.
Unos minutos después la Casa Bosé daba la bienvenida a uno de sus dueños, y con él a dos invitados que le recibieron para hacerlo dormir mientras pedían a la familia total libertad para estar con el joven.
Leone autorizó la estancia de los caballeros, pero pidió hablar con su líder lo antes posible.
—Y así será señor Bosé, pero ahora lo principal es salvar a su hijo —cerrando las puertas de la habitación de Drai, Semoi comenzó el tratamiento, sólo quedaba esperar.