Dos meses después Mis salidas al exterior son mínimas, mi comunicación con el doctor a cargo del caso de mi hijo aquí en Canadá solo se dan por video llamada y los medicamentos me lo recoge la señora Mirian, quien esta me los entrega escondidos en comida, para que Zac no note las cosas por la cámara. Pero aún así, nada que puedo quedar embarazada. Durante estos meses, le he pedido a Dios dos cosas: la primera, que mi hijo se mantenga estable y, aunque ha tenido dos crisis, sigue con vida luchando duro por seguir adelante a pesar de lo grave de su enfermedad; pero cuando hablamos, de lo segundo que pedí y fue quedar embarazada para salir de este infierno, no es posible. Me he esforzado, he soportado sus insultos y maltratos, pero Dios aun no me ayuda en esto y el desespero me invade al

