Los momentos que hemos vivido juntos. Pasan por mi mente con mucha fuerza, haciendo que el dolor aumente al pensar que debo ser cruel para tener la salvación de mi hijo, sobretodo cuando es esa persona la que me esta ayudando a salvar a mi hijo. Evidentemente, nada resulta bien para mí o por lo menos, nada es fácil. Sin saber que hacer, pero comprendiendo que no podía renunciar más a la cura para mi hijo, asiento pidiéndole mentalmente perdón a Ji-Ho por herirlo, cuando todo lo que él ha hecho por nosotros ha sido estar para nosotros. — Esta bien, señor Choi. Aceptaré desaparecer de la vida de Ji-Ho. — comento causando que él sonría feliz. — Me alegra que hayas pensando las cosas y aceptes mi propuesta. Así que, dime cuanto vas a cobrarme por ello y te diré si es posible dártelo. — resp

