El tiempo pasa y aún no he podido saber algo al respecto sobre lo que ha pasado en la cárcel donde Zac se encuentra. El desespero durante todo el viaje no ha disminuido y no saber nada aunque llame a Adara y al abogado cada cinco minutos, no me ayuda a calmarme. Por lo que, cuando llegamos a la clínica donde se encuentra mi hijo, corro rápidamente para ¿asegurarme de que se encuentra bien. El aliento hace tiempo lo perdí y aunque escucho el llamado de Ji-Ho pidiéndome que lo tome con calma, no puedo cuando no sé lo que ha pasado con Zac. Por ello, cuando llego al piso y veo que Adara se encuentra saliendo de la habitación de mi hijo, me detengo a la espera de la confirmación de que todo está bien. Agotada, veo como asiento y con mi último aliento entro a la habitación donde veo a mi peque

