En mi vida, jamás pensé que me alegraría la desgracia de otra persona. Mis padres no me educaron así. Pero con todo lo que significa que Zac se encuentre así, me resulta imposible no disfrutarlo. Ya que, ahora si estoy convencida que no podrá hacerle daño a mi hijo o a alguien que me importe. — Me alegra que lo estés disfrutando. Ya que, eso me demuestra que somos muy parecidos, porque nos encanta ver sufrir a los que una vez quisimos — me responde Zac causando mi asombro. — Si de algo estoy segura en esta vida, es en que tú y yo no nos parecemos en lo absoluto — respondo decidida— En mi vida, me he equivocado muchas veces y he dudado de muchas cosas, pero esta vez no hay un gramo de duda de ello. >> Tú y yo somos tan distintos, porque tú provienes de las lavas del infierno y aun

