Santiago Salvador decide comer en el suelo, entre su juguetes, ambos lo seguimos El come su hamburguesa con tal entusiasmo que casi se la cae de la manos -está deliciosa mamá- Dice con la boca llena -podemos quedarnos acá para comer esta hamburguesas grandiosa siempre, además así puedo conocer el auto de Santiago- Susan le sonríe -en algún momento debemos regresar a la capital mi amor- Le dijo con un sumo cuidado Salvador cambia su expresión a decepcionado, pero Susan habla de nuevo -aunque creo que nos quedaremos un largo tiempo, ya veremos luego lo de regresar- El niño sonríe de nuevo -te robe una papa- Dice Salvador metiendo sus manos en mis papas -eres un pequeño ladrón- -no, mamá dice que compartir comida es señal de una verdadera amistad- Dice con una sonrisa

