Susan Ambos subimos en silencio, no un silencio incómodo, sino uno cargado de pensamiento, de emociones que ninguno de los dos se atreve a nombrar todavía Estoy por dentro hecha un manojo de nervios, por qué no sé cómo va reaccionar salvador, no sé qué podrá decir Santiago, no sé si esto será un nuevo comienzo o una nueva herida que no termine de sanar Antes de entrar le pregunto -como lo supiste? El me mira unos segundos antes de responder -te vi en el pueblo, me había devuelto por qué había olvidado el celular en el auto, fue cuando te vi con el, y supe desde el primer momento que era mío, no necesitaba pruebas, lo sentía- -por eso buscaste foto en mis redes? O sea por que me hackeaste? En su mirada noto su sorpresa, pero en mi voz no hay reproche solo curiosidad -si, n

