Si carajo, si que estoy ansioso por que llegue Zoé, por iniciar la rehabilitación, por poder caminar de nuevo, pero lo que mas me sorprende y me desespera es verla a ella, quiero verla, escucharla. Y obviamente convencerla de tener mas sexo, lo disfruté si, y mucho, pero quiero mas, mucho mas, quiero volver a sentirme dentro de ella, quiero volver a lamer esas tetas perfectas, quiero amasar sus nalgas redondas, y por supuesto que quiero correrme en ella, aunque eso no lo volveré a hacer. No quiero regresar a Nueva York con la zozobra de saber si dejo un hijo aquí. Pero sin duda quiero follarla de nuevo, duro.
—Hola Novak—Dice mi paraíso andante entrando a la choza.
—Hola Zoé
—¿Estas listo? —Me pregunta y yo asiento, me regala una hermosa sonrisa—Bien, vamos
Me dice y me ayuda a ponerme en píe, cuando tenía el “yeso” podía caminar, porque tenía el soporte de la estructura, ahora duele como el carajo, y tengo que apoyar mi peso en ella. Llegamos al atardecer.
—Lo siento—Le digo cuando llegamos al lago, que por cierto me trae muy buenos recuerdos—Debe ser difícil soportar mi peso.
—No mas que Chamani cuando fue herido por un tigre—abro los ojos con sorpresa
—Chamani ¿Fue herido por un tigre?
—Si, hace como un año y pico—Dice quitándose la ropa, y esta hablando de fortachón, pero no puedo prestarle atención cuando se esta desnudando frente a mi—Novak, necesito que te concentres
Me dice aplaudiendo frente a mi
—Lo intento, pero es difícil cuando estas desnuda frente a mi—Le digo en reproche, ella rueda los ojos
—Solo es un cuerpo desnudo, en la facultad viste muchos—Me riñe y me río casi a carcajadas
—Ninguno como el tuyo—Le digo y ahora es ella la que ríe mientras me quita el taparrabo, ella no parece inmutarse con mi erección
—Bueno, pero supongo que si con las mujeres que has estado, así que enfócate y contrólate—Si supiera que nunca he visto una diosa como ella…
Entramos al lago, hasta donde nuestros cuerpo son cubiertos hasta la cintura. Toma mis manos y las pone en sus hombros
—Detente de mi— tener mis manos cerca de su pecho es un distractor. Sigue dando instrucciones pero mis ojos están en sus pezones rozados, y duros—NOVAK
—¿Qué? Te juro que lo intento—de verdad lo estoy intentando, pero se me ha hecho agua la boca con sus pezones, mi erección comienza a ser algo dolorosa
—Novak—Dice jalándome hacia un rincón donde no hay nadie mas
—Zoé, te juro que lo intento, pero es que tu
—¿Yo que? —Pregunta molesta
—Me gustas, me excitas
—NOVAK—Me riñe
—¿Qué quieres que haga? —Le digo con desespero—tu me diste a probarte, me dejaste sentirte, y ahora quiero mas… tu me distraes, me…
—Novak, por favor…
—¿De verdad tu no me deseas? ¿No te quedaste con ganas de mas? —Nos miramos con intensidad, y sé que ella también lo quiere, su cuerpo reacciona a mi. la veo pasar saliva.
—Necesitas tu terapia—Me dice con voz seria, ruedo los ojos— Y si sigues así le diré a Chamani que venga a ayudarnos…
—Bien—Le digo con un gruñido.
Debo decir que la terapia de inmediato me baja la calentura, es dolorosa a pesar de ser en el agua. Después de dos meses de tener la pierna sin movimiento, tratar de que tenga fuerza y elasticidad es jodidamente doloroso. Cuando terminamos, ella no habla, no me dice nada, desde nuestra conversación incluso esta seria, y yo siento que lo jodí todo. Es que es difícil evitarlo.
Ahora solo en la choza, me doy cuenta que tal vez me pase con lo que le dije, bueno no tal vez, sé que fui un idiota, me deje llevar por las putas hormonas, no mentí si me gusta y si quiero volver a coger, pero tampoco debería presionarla. Ella se ha portado increíble, me ha cuidado, y me curó.
Escucho solo grillos y alguno que otro mosquito, y yo no puedo pegar los ojos. Estoy inquieto. No soy adicto al sexo, pero si me gusta, y mientras mi pierna estaba inmóvil, entendía que el sexo no era una opción, pero ahora… si estuviera en nueva york, ahora estaría deleitándome con dos mujeres, o incluso con Mercedes, aunque lo dudo, desde que me dijo que quería tener mis hijos, el deseo s****l por ella disminuyó… la cortina se abre y la luz del fuego que hay en una mini lampara, alumbra a mi paraíso… aunque esta tarde fue mi maldito infierno al no dejarme tocarla y torturarme con la terapia.
Me siento, recargando mi espalda a la pared, ya me he acostumbrado a sentir la madera contra mi piel desnuda. Se acerca a mi, quietándose la ropa de nuevo.
—¿Qué? —Pregunto confundido cuando me quita el taparrabos—Me mandas señales confusas
Le digo cuando esta de rodillas frente a mi, con una pierna en cada costado mío. Toma mis mejillas y la veo a los ojos, esos hermosos ojos de caramelo.
—Te deseo—Me dice—Mucho, tu también me excitas
—Entonces…
—Ya te dije, aquí es diferente…—Suspiro, trato de besarla, pero no me deja, y yo gruño.
—Déjame besarte—Le pido, pero ella niega. Gruño de nuevo, con frustración la jalo, y algo brusco, la hago sentarse sobre mí, hundiéndome en ella—Si
Digo cuando al fin la tengo de nuevo, si sexo es todo lo que quiere darme, por mi esta bien. Si ella me ofrece su cuerpo a gusto, ¿Quién soy yo para negarme?
Se mueve con ese vaivén, amaso sus nalgas, gruño pero ella emite un ligero “shhh” cerca de mi boca, trato de atrapar sus labios pero ella es rápida, lo evita, sonriendo, con diversión en los ojos, me contagia la sonrisa
—Solo es sexo—Me susurra, con su delicioso movimiento de cadera
—Algún día voy a atrapar esos labios—Acaricio sus cintura, hasta llevar mis manos a sus tetas, y como lo dije antes, se amoldan perfectamente a mis manos, caben perfecto, pellizco sus pezones, y ella ahoga un gemido en mi hombro.
—Si no puedes con mi corazón, no persigas mis labios—Dice y sus palabras me toman por sorpresa, pero el momento, el éxtasis de estar enterrado en ella, solo las registra, y las guarda para el futuro, porque justo ahora mi aprieto una de sus tetas, dejando solo la parte del pezón libre entre mi dedo pulgar e índice, y mi boca lo atrapa, lo lamo, lo chupo, envuelvo mi boca a su alrededor, y succiono, Zoé jadea
—Tus tetas me encantan—Le digo, mientras me responde con un “mmju”, paso mi boca al otro, mientras que mi mano pellizca ese que ya esta húmedo por mi saliva—Reaccionan tan bien a mi
—Muy bien—Suelta arqueando su espalda
—Brinca para mi, Zoé—Muerde su labio inferior, tomo sus nalgas para levantarla, necesito que me monte.
Sus brazos envuelven mi cuello y mi rostro queda en el hueco de su cuello, mis manos abrazan su cintura, con posesión.
—Novak—Dice cuando comienza a brinca, gruño del placer que me provoca
—Cuando este bien, te mostraré lo que puedo darte, Zoé
—¿Crees? —Me reta la cabrona, esta demasiado excitada, el choque de nuestros cuerpos es sonoro, y los fluidos lo hacen delicioso, delirante, esta empapada.
—Lo sé, te cogeré hasta caer rendidos—Le digo dejándome envolver, dejándome sentir, deseándola a ella—Dios Zoé nunca tendré suficiente de ti, cariño
—No me digas así—Me riñe excitada
—¿Cómo quieres que te diga? —Le pregunto, tratando de alargar las ganas que tengo de correrme—¿Amor? ¿Cielo? ¿Mi demonio personal? ¿Mi diosa?
—Novak—Jadea, sin pensarlo la nalgueo, necesito ir conociendo lo que disfruta, y al menos las nalgadas si que las disfruta. Sus jadeos me están matando.
—Ay mierda, no aguanto mas, mi diosa—Le digo apretando sus nalgas, esforzándome por no correrme—No puedo mas.
Pero como si ella no le importara sus sentones son mas intensos, mas rápidos, doblo las piernas, recargando los pies en el piso, y ahora soy yo quien se une a sus movimientos, cada que ella baja yo levanto la cadera, impactando mas duro, aprieto tan duro su cintura
—Mierda, mierda, mierda, me corro—Le digo pero ella esta fuera de si cuando su orgasmo la ataca, un sonido gutural sale de lo mas profundo de mi garganta cuando eyaculo, los últimos temblores de nuestro clímax llegan, mientras que ella se queda así, como un pequeño, delgado y sensual koala.
—Que rico—Dice al fin, y beso su cuello con ternura—Había olvidado lo bueno que puede ser el sexo.
—¿Tanto llevas? —Ella solo contesta con un “mmm” que me pone algo tenso, y tengo que volver a preguntar—Zoé de verdad ¿Te has acostado con alguien de aquí?
—¿Por qué tanta insistencia? —Me pregunta aun sin separarse de mi
—Curiosidad—Le respondo—Quiero saber algo de ti, además de tu nombre
—¿Por qué?
—Para cuando logre atrapar tus labios—me mira con un gesto sarcástico de “¿Enserio? —No lo sé, quiero conocerte, Zoé…
—Dime algo de ti—Refuta ella, sapeando su cabeza de mi cuerpo, pero aun sentada sobre mi, seguimos desnudos, y no ha cambiado su actitud conmigo, al menos
—Mmm…—Lo pienso—Nací en Alemania
Ella se sorprende
—¿De verdad? —asiento—Pensé que eras Neoyorkino
—No, bueno… fue raro mi desarrollo
—Pero naciste en Alemania
—Si—Le digo con una sonrisa, me gusta haberla sorprendido, siento justo en ese momento salir mi pene de ella, y ambos sonreímos por la sensación—Mi padre es americano, al igual que mi madre, pero la familia de mi madre es alemana, cuando nací mis padres vivían allá, de hecho solo Logan estuvo sus primeros años en Nueva York
—¿Logan?
—Mi hermano mayor—Le aclaro y ella asiente—Johanh, Emma y yo, nacimos y crecimos en Alemania
Muerde su labio inferior y me regala una sonrisa maravillosa, perfecta, y acelera mi corazón.
—Tengo aquí dos años y medio… casi tres
—¿Qué edad tienes? —Le pregunto
—24—Me sorprendo ella sonríe mas—¿Tan mal me veo?
—Eres preciosa Zoé, me sorprende que eres joven y tienes 3 años aquí… Estudiaste medicina ¿No?
—Si, así es
—¿Dónde? —pero ella niega, y me río, así que no sigo por esa línea—Entonces casi 3 años—Ella asiente—¿Perdiste el conocimiento y te rompiste una pierna, una sexy persona te atendió con mimos, te dio el mejor sexo de tu vida, y decidiste quedarte?
Ella ríe con ganas, lo que me hace reír a mi, parece despreocupada, es raro verla así en el día, pero ahora me muestra otra faceta de ella, que me gusta.
—Así que ¿Este es el mejor sexo de tu vida? —Muerde su labio inferior, niego, y trato de besarla pero ella se aleja a tiempo, negando, y sonrío—Tengo que irme
Me anuncia y me da un ligero beso en la frente, asiento, nos vestimos, y ella se pone en cuclillas para estar a mi altura
—Mañana vengo para la terapia—Asiento—Y si ya te sientes mejor puedo llevarte a conocer la aldea
—Eso sería genial
—Bien—Me dice terminando de arreglarse. Me da un suave beso en la mejilla, provocando mas ganas de besarla, pero me contengo, y ella lo nota—Pasa linda noche Novak White.
Sale del lugar dejándome alucinado. Hoy conocí un poco mas de ella, y mejor aun, volvimos a follar, rico, intenso, muero por estar bien para darle mejor sexo, a ambos.