De acuerdo decir que estoy mas que ansioso por ver a Zoé es poco, me desperté cuando aun estaba oscuro. Y creo que llevo un par de horas despierto, ya hay luz ahora.
—Hola—Llama mi atención fortachón, me sorprendo de verlo de pie en la entrada
—Hola fortachón—Le respondo con una sonrisa, pero el me ve con una cara de pocos amigos impresionante.
—Zoé me pidió darte la terapia hoy—Me informa, y mi sonrisa desaparece por completo
—¿Por qué? —Le pregunto mas rudo de lo que planea, digo agradezco que venga, pero de verdad quería ver a mi doctora salvaje. Chamani fija su vista un momento en mi hombro, volteo a ver que es lo que esta viendo, sonrío al ver una ligera marca, es muy tenue pero es claro que es una mordida, y sé en que momento me la hizo Zoé. Vale la pena la marca, nunca me gusto que me dejaran marcas en mi cuerpo, pero justo ahora, me parece muy agradable. Chamani frunce mas el ceño, si es que eso es posible.
—Ella esta ocupada—Su voz es mas sería, y sus ojos me fulminan.
—Gracias—Le digo, y es en serio, al final me esta ayudando cuando no es su obligación.
Nos vamos hacia el lago, y debo decir que el hecho de estar desnudo con Chamani en el lago, no es para nada cómodo, no es que le prestara mucha atención, pero el hombre esta bien dotado, no como yo, pero tiene lo suyo. Y una punzada de molestia llegó a mi.
Zoé era mas cuidadosa al hacer los ejercicios, pero este hombre, creo que su misión es torturarme. Porque el dolor que siento es aun mas intenso que ayer, o tal vez lo siento mas, porque ayer estaba distraído viendo a mi diosa.
Como sea, ya estoy de vuelta en la choza, y estoy cansadísimo, por lo que me acuesto un momento, necesito descansar. No sé que tiempo pasa pero la luz intensa de la ventana me despierta, puedo ver la silueta de una mujer, antes de que mis ojos esten 100 por ciento adaptados.
—Hola, Novak—Me saluda esa melodiosa voz.
—Hola Zoé
—¿Cómo te fue en la terapia de hoy? —Me pregunta y puedo notar algo de diversión en su voz
—Dolorosa—Le respondo, se acerca a mi se pone en cuclillas mientras revisa mi pierna
—Has fuerza—Me pide y yo sigo sus ordenes, y la veo sonreír con orgullo—Perfecto, ya tienes mas fuerza
—Es que mi doctora salvaje es impresionante—Le digo con la misma sonrisa, y ahora que esta aquí frente a mi me siento algo mas tranquilo.
—¿Salvaje?
—Si, vives en la selva y te gusta morder—Le digo y señalo mi hombro, y por primera vez la veo completamente roja, no sabe que decir, pero yo me deleito con su rubor. Se compone
—¿Tuya?
—Si, eres mi doctora ¿No?
—Si, pero ese “mi” se escuchó algo posesivo
—No sé de que hablas—Le digo con fingida inocencia. Ella suspira y luego niega con la cabeza.
—¿Quieres conocer la aldea? —Asiento enérgicamente, y me regala una hermosa sonrisa.
Me ayuda a ponerme en pie y me da una muleta… rural. Pero funciona bastante bien.
—Gracias—Le digo cuando vamos a la entrada
—Novak—Me mira seria, como si su vida dependiera de esto, así que le presto toda mi atención—No hables si no es necesario
—¿Qué? —Digo confundido
—Aquí las costumbres son diferentes, y son muy celosos con la gente de afuera—Parece nerviosa—Así que…
—Bien, solo haré lo que tu mi digas—Le digo para calmarla, me mira con preocupación, tensa, —¿Qué sucede?
—No me toques… ni me mires así—Dice y eso me sorprende, lo de tocarla hasta cierto punto lo entiendo, pero verla
—¿Así como?
—Así como si fuera tu desayuno—Me dice como diciendo “obviamente” No puedo evitar reírme—Novak, hablo enserio, esas miradas… dan a entender que quieres acostarte conmigo
—Es que quiero acostarme contigo—Le aclaro, y ella me fulmina—Bien, te vere sin deseo… lo intentaré
—Gracias—Me dice, y salimos.
La aldea es mas grande de lo que a simple vista se ve, es hermosa, y se siente una vibra tan pacifica que solo con caminar te sientes en paz. Cada persona tiene una tarea en específico, algunos de los hombres hacen redes, otros están enseñándoles a los niños pequeños, fortachón enseña a los mas grandes a hacer… lanzas, creo. También hay mujeres aprendiendo a cazar…
—¿Las mujeres cazan? —Le pregunto, y ella me mira confundida, sé lo mal que se escucho mi pregunta, pero no fue con esa intención—Es que según leí, hay aldeas donde eso no esta permitido
Le aclaro y su cara pasa de la confusión a la sorpresa y luego me da una sonrisa, que me deja alucinado
—Aquí todos están obligados a cazar, pescar, cocinar y cultivar—Dice y señala una parte de campo, donde están sembrando y cosechando.
Y aunque no presto demasiada atención por respeto, también he notado que algunas mujeres van con el pecho descubierto, esto tal vez se lo pregunte a solas a Zoé.
Una niña pequeña se acerca a Zoé y esta se pone en cuclillas, algo le pregunta en su lengua y Zoé responde de la misma manera
—Novak, ella es Xochitl—Dice la niña se pone roja, pero me observa con unos ojos enormes y muy oscuros—La hermanita de Atzin
—Hola señor—Dice con un perfecto español, que me sorprende
—Hola Xochitl—Le respondo, y la niña sonríe, y sale corriendo hacia una choza donde Atzin la recibe abrazándola, al verme me regala una sonrisa, y un saludo con la cabeza, le respondo del mismo modo—¿Qué fue eso?
—Todos sienten curiosidad por el extranjero que esta… aquí—Duda un momento y eso me hace solo mirarla con curiosidad
—¿Todos saben que soy yo? —Ella asiente cuando llegamos a una choza bastante grande—¿Y porque tienen curiosidad?
—Porque eres guapo—Me responde como si nada y me invita a pasar a la choza, hay un niño en el piso acostado y su madre le pone toallas, supongo que frías en la cabeza
—¿Qué sucede? —Le pregunto olvidando el hecho que me acaba de decir guapo, porque el niño parece realmente grave
—Lo mordió una víbora—Dice con calma Zoé
—¿Qué? —Dice sentándome a un lado, y le pongo la mano en la frente al niño, abro sus ojos para ver que este bien, pero no se ve bien—Zoé, este niño esta grave
La señora comienza a llorar, pero no me importa, no sé que víbora mordió al pequeño, pero esta grave, Zoé ni si quiera me mira, solo ve al pequeño que esta en el piso,
Se gira sacando una bolsita que no había notado que traía atada a la cintura. Se la da a la señora, le dice algo en esa extraña lengua, y yo me frustro de no entender nada. Pero la señora sale corriendo, a los pocos minutos llega un señor y trae una bolsa que le da a Zoé, ¿Parezco invisible?
—Zoé, por favor, debemos llevar a este niño a un hospital, es muy pequeño, puede entrar en shock en cualquier momento
—Novak—Me mira con severidad—Cállate, y ayúdame
Me ordena, asiento, porque al final es ella la que sabe lo que hace. Destapa al niño que esta denudo, lo gira un poco, me pide detenerlo, y estar atento a convulsiones, baja hasta su pierna donde logro ver la mordida, y claramente el veneno ha comenzado a expandirse, dañando su circulación
—In akaljantik, Zazil—Dice Zoé, mirando el rostro del niño una vez, y con un bisturí, hace una pequeña abertura justo donde están marcados los colmillos, inserta un tuvo casi capilar y comienza a sacar sangre, yo la observo, esta concentrada y sabe exactamente lo que hace.
La señora regresa y trae en un cuenco una sustancia que al mostrársela a Zoé asiente, no sé porque si esa cosa es morada, pero Zoé decidida saca una jeringa de la bolsa de antes, me la extiende, mientras le dice algo a la señora de nuevo en su lengua, y esta asiente.
—Novak, pon 5 mililitros, e inyéctalo en la femoral—Asiento, porque aunque no tengo ni idea de lo que esta sucediendo, Zoé es médico, y sabe lo que hace, con toda la seguridad, muevo al pequeño para dejar expuesta su vena en la parte interna del muslo, quito el tapón y como última orden añade—Hazlo rápido, para que no le duela
Paso saliva porque parece una orden como si fuésemos a hacerle eutanasia al niño. Obedezco y le inyecto el liquido, Zoé observa, y luego mira el tubo que había insertado. Yo observo sin saber que esperar, pero entonces la sangre del pequeño ya no sale casi negra, sale morada y después roja.
Zoé retira el tubo, y cura la herida del niño, poniéndole al final una plasta de hojas y no sé que mas. Entonces siento un suspiro de alivio en la choza, cuando Zoé le dice algo en voz baja.
Volteo a ver, y entonces me doy cuenta que aquí esta fortachón, el señor que le trajo la bolsa a Zoé y la señora. Mi cuerpo se tensa de inmediato al ver tantos pares de ojos mirándonos. Pero solo los de fortachón, están en Zoé, los demás están sobre mi.
Puedo ver que Zoé le hace un ligero gesto a Chamani y este sale de la casa, llevándose con él a los señores.
—Espérame aquí—Dice cubriendo al niño y yo me levanto para estirarme—Vigílalo
Me dice y para mi sorpresa me da un beso en el hombro antes de salir, aunque el gesto me tensa un poco, la sensación es de lo mas agradable. Escucho que hablan afuera, aunque no entiendo nada.
Yo observo al niño, su respiración ya no es agitada, y el color comienza a regresarle al cuerpo. ¿Quién demonios es esa mujer? ¿Qué hace aquí? Dios cada día que pasa me sorprende, y mas quiero saber sobre ella.