Capítulo 4

935 Palabras
El irritante sonido de la alarma, me volvió a levantar, como ya era rutina. Suspirando, me levanté y me dirgí directamente hacia la ducha. Cuando terminé dirigiéndome hacia el vestidor en donde me vestí salí con un maillot de manga corta que se me vio la barriga que dijeron Nueva York, unos pantalones rosas y mis victorias altas negras. Me peiné, me maquillé ligeramente y bajé a desayunar. Saludé a María quien ya estaba sirviendome el desayuno. Cuando acabó, no hice esperar a los deliciosos hotcakes que tenia enfrente. Se me estaba haciendo tarde así que sin terminar subí a lavarme los dientes y salí a fuera en donde ya me esperaba Ari. -Buen día-Dije dándole un beso a la mejilla. -Buen día -Contestó ella empezando a conducir. -¿Preparada para otro día en ese infierno? -Para nada-rodé los ojos haciéndole reir.- No volveré contigo al volver de clases-Le dije cuando grabé el trabajo con Bradley -¿Por qué? - Pregunté ella haciendo un puchero infantil que me hizo reír. -iré a casa de Bradley. Ayer no terminamos el trabajo asi que ... -¡Guau! Serás la primera persona del Instituto, salvo sus amigos claros, que entra en su casa-Dijo ella con emoción -Pues que privilegio-Dije con sarcasmo -Llegamos-Rió ella por mi sarcasmo Cuando entramos, todo el mundo nos miraba Seguramente era por lo que hicimos el trabajo grupo con Matthew y Bradley. Por suerte, después de este trabajo no podríamos volver a relacionarme con ellos y podría volver a pasar lo perdido. Por suerte la campaña del inicio de clases sonó así que dejaron de vernos y suscribieron para entrar a sus respectivas clases. Negando me dirihí junto a Ari, la cual también parecía incomoda por la situación a clase. En las dos primeras horas ni Bradley ni Matthew aparecieron así que yo y Ari aprovechamos para sentarnos juntas. A la hora de desayunar le pregunté a Ari el porqué de la ausencia de los chicos; ella me explicó, que no asistieron mucho a clases y menos las primeras horas. La próxima clase nos tocaba con el tutor por lo que no podíamos sentarnos juntas. Aprovechando que Brad no estaba, me denté en sus sitio. Éste tenía al lado la ventana, así qur almenos podría distrerme. Además desde allí el profesor no me podía ver lo qual todavía le daba mas puntos al ligar. Estaba concentrada dibujando cuando oí el sonido de la puerta abrirse.Para mi mala suerte y sorpresa mía,  Matthew y Bradley habían llegado. Sin siquiera preguntar al profesor si podían entrar, se dirigieron hacia sus respectivos sitios. -Muévete- Ordenó frío acaparando toda la atención de la clase.   Sin ganas de llamar mas la atención, me moví sin poder evitar rodar los ojos. Cuando se acabaron las clases esperé a que Ari recogiera y salimos. Ari se ofreció ha acerme compañía mientras Brad no salía. Cuando salieron, debían estar demasiado sumidos en su conversación, porque pasaron por kuestro lado como si no existiermaos. Enfadada, aclaré mi voz para llamar la atención lo que pareció que conseguí ya que Bradley se giró a mirame. Frunciendo el ceño, se giró y lo que supuse que despidiendose empezó a caminar en dirección contraria a nosotras.  Matthew por lo contrario, empezó a caminar hacia nosotras con una gran sonrisa en el rostro. -Hola chicas- Saludó amable para mi sorpresa. Vaya, parecía que no todos eran igual que Bradley por suerte. -Hola-Respondimos nosotras a la vez aunque  Ari un poco mas bajo. -Ari, ¿que te parece que venga esta tarde a tu casa para acabar con el trabajo de una vez?- Preguntó el aun con la esa sonrisa. -Me parece perfecto-Respondió ella devolviendole la sonrisa aunque timida. Me sentía incomoda. Sentía que sobraba allí -¿Lía verdad?-Asentí- Brad te espera en su coche. Está allí ¿lo ves? -Si-afirmé mirando el coche-Gracias. hablamos luego Ari- Me despedí empezando a caminar hacia el coche de Bradley. Cuando llegué, Subí al coche y él sin decir nada arrancó. El coche era muy bonito, y a decir verdad parecía muy  caro, aunque no era deportiv Quise preguntarle el porqué de su ausencia a clases  primera horas pero sabía de sobra que que me arriesgaba a que me ignorara o que simplemente me respondiera de manera fría como siempre aun así, lo hice. -¿Por que no has venido las primeras horas?-Pregunté girándome a verlo el me miró un instante. Para luego responder: -No te importa-Como había supuesto. Supirando giré mi cabeza hacia el otro lado para observar el paisaje. Había intentado ser amable, pero me había hartado. Si el quería ser frío, yo lo sería aun mas. De pronto la velocidad del coche empezó a disminuir hasta que paramos delante de una escuela. -Espérate un momento, ahora vuelvo.-Dijo salinedo sin esperar repsuest. Después fe unos minutos volvió con una niña en brazos. Ésta no debía tener más de 5 años. Era muy bonita. Pelinegra, ojos azules como Bradley.  Ella le estaba contaba pero se notaba que el no le hacía ni caso. Con facilidad, abrió la puerta trasera, la sentó abrochándole el cinturón y volvió a su sitio para volver a conducir. -Hola-Saludé a la pequeña que me miraba fijamente. -Hola-Respondió ella con una sonrisa -No la hables-Dijo Brad con su característico tono frío. Enfadada, decidí ignorarlo y llevarle la contraria. -¿Como te llamas pequeña?-Pregunté de nuevo notando la mirada fulminante de Bradley. -Elizabeth, pero todos mis amigos me llaman Lily-Rió ella haciéndome reír--- Yo me llamos Rosalía, pero como es un nombre muy feo me llaman Líaa-me presenté ignorando los gruñidos de Bradley. -¿Eres la novia de Brad?-Preguntó inocente. Me causó mucha ternura como lo preguntó. Quise jofet un rato a Bradley así que después de pensarlo por un momento respondí. -Si hermosa somos novios, ¿que te parece? ¿Soy buena para él?-le dije yo sonriendo.
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