Un año, un año sin él y sigo sin poder creer lo que ha sucedido, cómo puede haberse marchado cuando aún lo tengo tan presente....
Hoy he decidido visitarle, le llevo unas flores. En silencio, abstraída en mis pensamientos.... estar aquí incrementa mi dolor pero, lo necesito. Mis manos tiemblan y tapo mi boca sintiendo como las lágrimas afloran de nuevo en mis ojos. Acerco mi mano al frío mármol y pregunto con rabia:
- Cómo voy a seguir viviendo sin tí? Cómo lo hago, dime?
Lógicamente él no contesta, pero una voz lo hace a mí espalda:
- Él está a tú lado en todo momento, lo está en alma y.... en corazón.
Al volverme encuentro a Juanan.
- Qué haces aquí?
Me muestra un ramo de flores mientras me sonríe.
- Venía a hablar con él....
Al ver su gesto comprendo que no sólo yo lo extraño. Se agacha y deposita las flores sobre la lápida. Ambos quedamos en silencio durante unos minutos. Juanan agarra mi mano entonces, me mira intensamente, sonríe y me dice:
- Vamos, tengo que llevarte a un lugar.
- Que...? Donde?
El sonríe sin soltar prenda mientras tira de mi hacia su coche.
- Hoy tu hermano Lucas me ha entregado algo.
Está emocionado y yo totalmente confusa, le miro sin comprender.
- Ángel le pidió a Lucas, que pasado un año, me entregara ésta carta -dice mostrándomela-en ella me pide algo que tengo que cumplir.
Emocionada, aguanto el nudo mientras asiento e intento sonreír. A los pocos minutos, mis lágrimas ruedan sin control al ver donde llegamos. Sonrío para mí, sin duda es cosa de Ángel. Estamos en el mirador que tanto me gusta, dónde solíamos venir juntos, aquí encuentro paz, no he tenido valor para regresar sin él. Bajo del coche y miro nuestro banquito de piedra.... Juanan me muestra algo.
- Dentro de la carta, había otra para tí, debía entregártela aquí.
Las lágrimas siguen saliendo mientras observo la carta. La cojo, dirijo mis pasos hacia el banco mientras me pregunto, por qué después de un año?
- Desde luego, no paras de sorprenderme cariño....
Juanan se aleja al borde del mirador para dejarme intimidad, abro el sobre sin perder el tiempo y comienzo a leer:
Hola cariño:
Cómo está la mujer más maravillosa del mundo?
Cómo suele decirse, si estás leyendo ésta carta es porque ya me fui, pero sigo aquí, junto a tí y los niños. Aunque no me veas, siénteme en tu alma, en tu corazón... Sigo latiendo junto a tí.
Te preguntarás por qué te escribo un año después.....
Pues bien, te conozco, se que aún lo estás pasando mal, por eso le pedí a Juan Ángel que te trajera al mirador, aquí encontrarás la paz y la fuerza para volver a VIVIR....
Cariño, tienes que volver a vivir, a sentir, a ser feliz, muy, muy feliz ... y sobretodo no dejar de sonreír. Mira a tu alrededor, tienes todo lo que necesitas para serlo.
Prométeme que no te vas a quedar anclada en el dolor, cada vez que recaigas vuelve a este lugar y recuerda mis palabras.... en el dolor no se vive Clara, tu me enseñaste eso, a tus hijos también.
No estés más tiempo triste por mí. He tenido una familia maravillosa, unos amigos inigualables, he conocido a mis preciosos hijos y en cuanto a tí.... he sido dichoso. Conocerte a tí, fue lo mejor que pudo pasarme en la vida.
Te das cuenta de lo afortunado que he sido Clara? Por lo tanto, basta ya de llorar!! Ahora quiero que seas feliz, llora lo justo, sonríe, vive por mí....
Recuerda lo bonito que hemos vivido y ríe todo lo que puedas, algún día nos volveremos a encontrar.
Nadie más que tú me ha demostrado su amor incondicional, sin medida y por eso, porque te quiero, necesito que cuando termines de leer ésta carta, cierres los ojos, pienses en mí y prometo que me sentirás a tu lado y volverás a sonreír.
Te quiero Clara y siempre te querré...
Ángel
Al terminar la carta las lágrimas caen descontroladas, miro el hueco vacío junto a mí en el banco. Me hace falta, lo necesito a mi lado. De pronto noto una ráfaga de aire en mi rostro y cierro los ojos, al abrirlos veo a Juanan mirando al horizonte. Sin duda cuando la vida te quita algo, te da algo a cambio. Miro la carta entre mis manos y sé que Ángel lleva razón. Lo voy a echar de menos el resto de mi vida y siempre lo querré, pero como el siempre decía, la vida es para vivir, disfrutar.....y sin duda lo haré por los dos. Se acabaron las lágrimas, vuelvo a cerrar los ojos y lo siento... aquí, junto a mí..... y sonrió.