Cerré mis ojos por un momento, y cuando reaccioné de nuevo alguien llamaba a la puerta de la habitación, me levanté de la bañera y coloqué una bata de baño sobre mi cuerpo y me acerqué a la puerta para observar por la mirilla quién estaba del otro lado. -Te llamé antes de venir pero no recibí respuesta –dijo el señor Schuberg cuando abrí la puerta para permitirle entrar. Me miró y sonrió –parece que comienzas a hacer buen uso de las instalaciones –asentí -Me cambiaré de inmediato –caminé rápidamente hasta la segunda puerta en la que estaba la cama y mi maleta aún cerrada Elegí un atuendo adecuado para pasar lo que restaba del día conociendo la ciudad, cuando estuve lista salí, el señor Schuberg hablaba por teléfono sobre asuntos de negocios, así que me senté a su lado en el sofá para es

