Capítulo 21: La Resaca del Caos El claro del ritual, minutos antes vibrante con la energía de la manada, ahora yacía en un silencio tenso, una calma espectral después de la tormenta. La manada estaba dispersa, algunos lobos atendiendo a los heridos, otros aún en shock, sus ojos fijos en el lugar donde el caos había estallado y donde mis poderes se habían desatado sin control. El aire estaba cargado de miedo, asombro y una desconfianza palpable que se sentía como un escalofrío en la piel. Matthew me mantenía cerca, su brazo protector alrededor de mi cintura, su calor una barrera contra las miradas. Su voz de Alfa, firme y resonante, cortaba el silencio, dando órdenes precisas para ayudar a los heridos y restaurar el orden. Su prioridad era clara: calmar a la manada y controlar la narrativ

