Nate. Tomo mis camisas, las doblo e incluso con las perchas intento que quepan porque no hay nada más que quiera, que salir de este lugar. Poco a poco mi salud mental se ha ido deteriorando pues las decisiones que tomé me están pasando factura. Y es un alto precio el que tuve que pagar para llegar a este momento, donde al fin estoy comenzando a abrir los ojos sobre lo idiota que he sido. Cada que pienso en todo lo que pasó, me siento como un completo imbécil. Pensar en Tess, recordar lo feliz que era mi matrimonio y lo grandioso de mi vida solo me ponen peor, y el saber que ahora está disfrutando alguien más de todo lo que ella solía darme, solo me provocan náuseas. Fui un completo idiota, no hay vuelta atrás, pero al menos no hay un punto final en esta historia y gracias a eso es

