Justo cuando los dos habían terminado sus asuntos, un repentino golpe en la puerta sobresaltó a Penelope. Rápidamente, saltó de la cama, tomó ropa del armario y corrió al baño. En contraste, Mackie yacía despatarrado en la cama, impasible. El golpeteo continuó, perturbando al hombre que estaba descansando,, agarró una toalla, se la envolvió alrededor de la cintura y fue a abrir la puerta con irritación. ¡Clic! ¡Crujido! —Mackie... ¿Qué haces ahora en la habitación de Penelope? No me digas que estás aquí para acosarla de nuevo, ¿verdad? Pamela, la talentosa y hermosa doctora del hospital de Kian, y prima de Mackie, estaba en la puerta de Penelope. Estaba preocupada por ella, quien había sido fuertemente acosada por Mackie el día anterior y dejada inconsciente en la habitación sola. Así

