Capítulo XXVII: Pasado. Aún no conseguía entrar en completa calma, la idea de Byron había sido llevarme al mirador para que pudiese tranquilizarme un poco, pero nada lo haría, nada que no fuese Arick y Marcus apareciendo sanos y salvos. Cinco días habían pasado desde que desperté confundida y adolorida con policías a mi alrededor en la casa Collingwood, cinco días en los que no tenía información de ellos, la policía había estado buscándolos desde entonces, supuestamente. No podía dormir, no pensaba claramente, apenas cerraba los ojos veía su cuerpo mal herido, veía a Marcus pidiendo mi ayuda, no sentía que tuviese fuerzas para hacer más nada que respirar. —Sky, ya no sé qué hacer contigo —dijo Byron una vez que estábamos de vuelt

