Capítulo XXVIII: Presente. El psicólogo me había dado unas pastillas que me hacían sentir adormilada, además de ello, me había encomendado leer un libro que, según él, me ayudaría muchísimo: La Cabaña escrito por WM. Paul Young. Aunque me lo había obsequiado en físico, no había podido abrirlo, me sentía fuera de mí, no me hallaba haciendo algo más que estar acostada y respirar. A penas había pasado un día desde que fui con el doctor James, es decir, a penas anoche salí de su consultorio y por eso intentaba convencerme a mí misma de que estaba bien sentirme tan molida por el recuerdo. Había logrado repasar el acontecimiento más trágico de mi existencia en la primera sesión y todos estaban asombrados de ello, considerando que se su

