-Muévete - escuche a Alaric hablarme, que Idiota, no me había percatado de estar parada frente a la escalera. Algo avergonzada me moví dejando a un Gunther distante pasar por mi lado y detrás de él la chica que parecía mirarme curiosa. De seguro no era la primera que veía aquí, ellos parecían demasiado cercanos, y no me refería precisamente a Gunther, sino a los cinco, ¿habrá sido una de las cuatro? -Aubrey, te quiero en mi despacho- Derek hablo en un tono severo para luego desaparecer por la puerta. Suspiré dejando a Alaric atrás, ¿estaba en problemas?, con ellos las sorpresas no eran novedad. Encontré la puerta cerrada, toqué antes de entrar y tras escuchar la voz de Derek me decidí a abrir la puerta. -cierra la puerta - Derek estaba parado frente al gran ventanal, hice lo que pidió

