Eloise se encontraba en el peor momento de toda su vida, saliendo y entrando, del salón de estar, disculpándose con los invitados por el retraso de la cena, a la cocina, indicándole a su mayordomo que la servidumbre estuviera dispuesta para el servicio de la cena y el estudio de su esposo, donde intentaba apaciguar a Zachary que furioso caminaba de un lado a otro jurando matar al Señor Asford y calmar a Emma que lloraba inconsolablemente. Pensando angustiada se preguntó. “¿Cómo podía estar ocurriendo esto? ¡Porque el Señor Asford actuó de esa manera, en todos los años de reuniones con la familia como invitado se comportó de manera intachable, nunca se le habían pasado las copas, ¡Todas sus esperanzas puestas en ese compromiso se fueron al traste!, y como si fuera poco, toda la no

