Iba manejando hacia la escuela de Peter. La profesora me había llamado para darme el boletín de notas de mi hijo. Me sentía un poco nerviosa porque sé que Peter se ha estado comportando muy diferente de un tiempo para acá. Es rebelde y la mayor parte del tiempo en sus cuadernos trae una nota que discutió o se peleó con un amigo en el aula. Me preocupa demasiado, pero desgraciadamente sacó el genio de su padre. Es increíble que nueve meses lo llevé en mi vientre y sacó todo igual que a su padre. Qué injusta se porta a veces la vida. De pronto veo una llamada en la pantalla de mi coche. Era Wilden; ha estado tratando de llamarme en varios días, pero he ignorado su llamada. No tengo ganas de hablar con él, pero de tanta insistencia, al final termino accediendo. —¿Sí? —le digo mientras mis

