LORENA POV Wilden se había ido muy temprano y no había regresado. Me sentía un poco preocupada porque sé cómo se comporta cuando el odio y el enojo lo dominan. No piensa con claridad, y temo que haga algo que no debería. Peter ha estado conmigo toda la tarde; es mi única fuerza por ahora. Perder a mi bebé me dejó mal... yo me había hecho muchas ideas y planes para nosotros. Puede que solo fuéramos tres, pero me había ilusionado. —¿Por qué estás triste, mami? —me preguntó Peter. —No estoy triste, cariño, solo quiero irme a casa. Estar aquí no es muy grato, que digamos. —Lo sé, también quiero que vuelvas a casa y me hagas la cena, miremos una película divertida y luego me leas un cuento de buenas noches. Mamá, te extraño. —Yo también, cariño —lo abracé y le hice cosquillas—. Pero ya pro

