El pueblo de Vermont, se vestía de gala para despedir el año. Las casas estaban adornadas con luces doradas que titilaban bajo el cielo estrellado, y la plaza central, era un espectáculo hermoso y cálido que mostraba la unión de los lugareños. Largas mesas adornadas con manteles blancos y guirnaldas verdes se extendían bajo un toldo de luces colgantes. El aroma de los platillos caseros, preparados con amor por los habitantes, se mezclaba con el frío aire invernal. Emily y Sophie terminaban de arreglarse en casa. Emily llevaba un vestido de terciopelo azul marino que resaltaba sus ojos claros, y Sophie, con su cabello recogido en dos pequeñas trenzas, lucía un abrigo blanco con detalles dorados. —¡Mami, mami! ¿Crees que Axel ya esté aquí? —preguntó Sophie mientras ajustaba sus pequeños

