Los días seguían pasando en un abrir y cerrar de ojos, entre las clases de defensa personal, las de baile y el club, no teníamos mucho tiempo libre por lo cual no nos deteníamos a pensar en nuestros problemas. Vienna seguía viviendo con Liam pero últimamente dormía casi todos los días conmigo en casa de Will, Ayse por otro lado estaba ignorando por completo a Jacob ya que aunque se va a casa cada noche, no lo ve ni habla con él.
Para ser sincera ella es la que más me preocupa, desde la noche que escuchamos como se expresaban de nosotras, ella cambió por completo Vienna dice que es su manera de conllevar el dolor ya que se centra en el club y las clases pero sé que es mucho más que solamente llevar el dolor. Es como sí ya no le importara nada, es atrevida y la he visto coquetear e incluso besar a otros hombres cosa que antes era impensable para ella. He intentado hablar con ella pero simplemente evade el tema así que decidí dejar de intentarlo.
Han pasado ya 6 meses desde que vivo con Will y creo que es momento de buscar mi propio lugar pero para eso necesito dinero, no he podido acceder a mis cuentas desde que me fui de casa de Asher así que justo ahora me dirijo a esa casa, Vienna y Ayse me acompañan ya que no puedo conducir debido a que no tengo mi licencia y menos mi identificación, luego de media hora de camino. Estamos justo enfrente de la calle en la que hace seis meses caminé descalza a mitad de la noche, solo de recordarlo me lleno de ira.
- Deja el auto aquí- le indico a Ayse
- ¿Segura? – pregunta
- Sí, pero no apagues el motor
- ¿Por qué?
- Sí me descubren tendré que salir corriendo de aquí así que lo mejor es que no apagues el motor así podremos irnos inmediatamente – le indico
- Está bien pero, estas segura que no quieres compañía – me dice Vienna
- Tranquilas, sé defenderme además Will estaría muy decepcionado de mí si no puedo sola contra él – les recuerdo
- Bien, ve antes que se den cuenta que estamos aquí.
- ya voy – les digo bajando del auto y me encamino a la enorme casa.
Luego de caminar unos minutos y evadir a ciertos guardias, logró llegar a la puerta. Le ruego a Dios esperando que Asher no haya cambiado la contraseña de la entrada. Coloco mi huella en la puerta la cual me reconoce y me pide insertar la contraseña, con mis manos temblorosas inserto la contraseña y para mi alivio escucho el “clic” de la puerta al abrirse.
Con mucho cuidado abro la puerta, asomando la cara para ver si alguien está en la entrada pero como de costumbre no hay nadie ya que Asher debe estar en la oficina, así que me apresuro a entrar y cerrar la puerta con cuidado. Doy unos pasos para llegar a la escalera y me detengo a observar el primer piso de la casa. Todo está exactamente igual a cuando me fui, es como si nada hiciera falta, yo no hago falta aquí me repito. Cuando termino de sentirme miserable empiezo a subir las escaleras y al momento de llagar a las habitaciones principales unas voces hacen que me detenga de inmediato. Parece una discusión acalorada.
Asher, escucho su voz por primera vez en meses y mi corazón se acelera y empiezo a temblar, quiero salir corriendo, solo que no sé sí quiero huir de él o simplemente enfrentarlo. “no seas débil” me repito, “él te detesta así que también tienes que detestarlo a él y a su perra”, paso por su habitación lo más rápido que puedo en dirección a la mía, al momento de alcanzar la puerta siento un alivio, tomo la manija y entro cerrando con cuidado la puerta detrás de mí. Aún puedo sentir el olor de mi perfume, todo está exactamente como lo deje, “mis cosas”, me acerco a mi armario y tomo una mochila para luego acercarme a mi tocador empiezo a guardar todo lo que es de valor para mí, las joyas de mamá, el álbum de fotos de mi familia, algo de efectivo, pero no encuentro mis documentos por ningún lado, deje todo en la cartera que llevaba ese día, me giro en busca de ella con un nudo en la garganta ya que si no está aquí entonces estoy perdida. Busco en el armario de nuevo, el tocador, los libreros hasta llegar a la mesita de noche y para mi alivio logro visualizar mi cartera justo debajo de una almohada, aliviada muevo la almohada y tomo mi cartera, la abro para asegurarme que todo esté aquí y por suerte así es, incluso esta mi teléfono. La guardo en mi mochila y me dispongo a salir, con cuidado abro de nuevo la puerta de mi habitación y veo el pasillo despejado así que me aventuro de nuevo a la salida, la discusión aun es fuerte en la habitación de Asher, así que es perfecto para salir sin que ellos me noten.
- ¿POR QUÉ NO PUEDES DIVORCIARTE ASHER? – Es Grace, su pregunta hace que me detenga justo frente a la puerta con el corazón en la garganta, ¿Asher se quiere divorciar?, me siento abatida y las lágrimas amenazan con salir e inmediatamente me molesto porque aún me afecta.
- Sabes que no puedo hacerlo – le responde él, nunca lo había escuchado hablar así, sin frialdad en su voz.
-Sí puedes, pero no quieres – le recrimina – estoy harta de esto, de ser siempre la segunda opción, la amante – al escucharla hablar sé que está llorando
-Ya hablamos de esto – Dice Asher con tono de cansancio
-Sí, pero no has parado de buscarla desde que se fue – dice - ¿Crees que no lo sé?, ¿Qué es lo que quieres?, ¿acaso quieres tenernos a las dos? – La ira me invade, ¿desde que me fui?, fue él quien me hecho como un perro por ella, es el colmo del cinismo
-Ya te dije que la busco porque necesito llevarla a un lugar la próxima semana – dice y sé que intenta controlar su tono, lo cual me provoca nauseas, ¿tanto le importa ella? – Sólo es eso, no tienes nada de qué preocuparte.
-Pero no la has encontrado, ¿Qué harás si no la encuentras?, es mejor hablar con tu familia y decirles que decidiste divorciarte antes que se enteren por ella sobre lo que pasó.
-Ya te dije que no me divorciaré- dice mientras suelta un suspiro de rendición –
-¿La amas?
-Es suficiente – noto la irritación en su vos por primera vez
-Antes al menos decías que necesitabas tiempo para poder dejarla, pero ¿ahora?, me dices que simplemente no te divorciaras – ahora ella está a lagrima viva.
-Sabias como eran las cosas desde el principio, y aceptaste.
-Ella nos separó, hizo pedazos a mi familia y a todo lo que amaba. ¡todo por ti! y ahora tú te niegas a dejarla. ¿Cómo quieres que esté tranquila?, ¿QUIERO QUE TE DIVORCIES! –sentencia y puedo escuchar unos pasos, esperen… se dirige a la puerta…
- sabes… esta conversación no llegará a ningún lado, es mejor dejarlo así. – el miedo me invade, escucho como gira la manija para abrir la puerta y yo estoy justo al frente de la puerta, así que hago lo más natural.
Empiezo a correr como si mi vida dependiera de eso y olvidando que debo ser discreta, mi mochila empieza a tintinear y mi pulso se acelera, después de lo que parece una eternidad alcanzo las escaleras, escucho sus pasos y me giro solo para ver la cara de sorpresa de Asher al verme justo antes de empezar a correr en mi dirección. No me detengo a contemplar su reacción simplemente le dedico una mirada de odio y me giro para continuar mi camino hacia el primer piso, empiezo a bajar las escaleras, falta poco para llegar a la base cuando escucho su grito.
-SELENE, ¡DETENDE AHORA! – me grita, claramente furioso mientras empieza a bajar las escaleras, ¿desde cuándo la puerta principal está tan lejos de las escaleras?, “tranquila, ya casi llegas” me digo para mis adentros, al momento de llegar a la puerta me tropiezo con la alfombra de la entrada y caigo de bruces al suelo, el golpe me aturde unos segundos pero logro recomponerme y ponerme de pie, tomo la manija de la puerta y la giro para abrir, estoy casi afuera cuando noto su mano en mi muñeca, “no, no, me ha alcanzado”
-DIJE QUE TE DETENGAS – me grita al mismo tiempo que me jala por la muñeca obligándome a girar para tenerlo cara a cara y en el momento que miro sus ojos llenos de ira y frialdad, algo se enciende en mí
-NO ME TOQUES IDIOTA – le suelto en respuesta y con mi mano libre le asesto un golpe en su garganta cortándole el oxígeno, en respuesta él libera mi muñeca y sostiene su garganta mientras intenta desesperadamente buscar oxígeno y cae de rodillas ante mí, pero eso no me basta, concentro todo mi odio y fuerza y le suelto una patada en el pecho que hace que caiga de espaldas en el suelo de la entrada, me acerco a él.
-ESO FUE POR LA BOFETADA – le digo para luego volver a patearlo en las costillas, (sé que él está en el suelo y fue un golpe bajo patear al caído, pero él se lo merece). – Y ESO, POR EXISTIR – le digo en tono frio y me giro para seguir con mi camino a la salida.
Debido al escándalo los guardias de seguridad empiezan a llegar y uno se cruza en mi camino intentando detenerme, pero al momento de intentar agarrarme sujeto su muñeca y con una llave de defensa logro darle la vuela a la situación, doblo su brazo con toda mi fuerza y le asesto un golpe en la nuca y él cae inconsciente. Sigo corriendo hasta alcanzar el auto donde Ayse está lista y al momento en que entro al auto ella acelera hasta el fondo saliendo disparadas hacia la ciudad.